El Gobierno está retrasando el envío a Bruselas del plan definitivo sobre los fondos europeos y el lanzamiento de los proyectos, por lo que aunque esperaba que el despliegue de estos fondos generara 2,6 puntos de crecimiento del PIB en 2021, el Banco de España cree que su impacto no será de más de un punto.

En su informe trimestral, en el que ha rebajado ocho décimas su previsión de crecimiento para el país hasta el 6%, ha señalado que por cuestión de tiempo cree que sólo se ejecutará un 55% de los gastos de inversión computados para este ejercicio.

"Finalmente, los supuestos relativos al programa NGEU apenas han sido modificados frente a los formulados en diciembre, dada la ausencia de nueva información, a la espera del envío a la Comisión Europea del Programa de Recuperación y Resiliencia. En todo caso, se ha procedido a revisar el patrón temporal de gasto, de forma que, frente a los escenarios de diciembre, se asume ahora un retraso de un trimestre en los gastos de inversión financiados por el programa", señalan.

Según ha precisado Óscar Arce, director general de Economía y Estadística del supervisor, "esto supone una revisión a la baja del impacto de Next Gen en el PIB de 2021. Estimábamos antes 1,3 puntos y ahora 1 punto de impacto este año, esas tres décimas de diferencia se trasladarían al 2022".

Esperaban las primeras convocatorias en enero

El Ejecutivo incluyó en los Presupuestos Generales del Estado una partida de inversiones de casi 27.000 millones de euros -procedentes de los 150.000 millones de la Unión Europea- para ejecutar este año, de los que un 50% serían proyectos de inversión (unos 13.000), un 30% ayudas a la inversión privada (unos 8.000 millones) y el resto (unos 5.000) para consumos intermedios y transferencias a hogares.

De los 21.000 millones que serían inversiones, el Banco de España cree que este año sólo dará tiempo a ejecutar alrededor de 11.500 millones.

Esa menor ejecución de la prevista es la que recortará el impacto de los fondos en el PIB de este ejercicio. El retraso no se debe solamente a que el Ejecutivo no haya enviado todavía su plan de reformas e inversiones a la Comisión Europea (el plazo expira el día 30 de abril) sino que también se debe a que no haya ido licitando proyectos de forma adelantada.

"Pensábamos que el Gobierno podría lanzar proyectos desde el principio del año, la impresión es que ese adelantamiento no se ha producido sino que estamos recopilando proyectos, negociando con Bruselas... eso nos ha llevado a ser más cautelosos en cuanto al ritmo de desembolso de esos proyectos en 2021", explicaba Arce.

El Banco de España tenía confianza, en el mes de diciembre, en que el Gobierno pudiera ejecutar un 70% de los fondos este año, pero dados los retrasos ha rebajado ese nivel al 55%.

El retraso de la vacunación, otro riesgo para el PIB

Mientras que el Ejecutivo asume que la inyección en la economía de esos fondos tendrá un efecto multiplicador de 1,2 en promedio en 2021 (por cada euro invertido, se generarán 1,2 de crecimiento); el Banco de España considera factible un multiplicador de 1,1 para las inversiones y de 0,6 para el consumo público.

El exceso de optimismo del Ejecutivo con los fondos europeos le llevó incluso al presentar su plan presupuestario a prever un crecimiento del 7,6% del PIB en 2021 que podría llegar al 9,8% si su ejecutaban plenamente los 27.000 millones, un incremento de la actividad que contrasta con el 6% previsto por el Banco de España, el 5,6% pronosticado por Funcas o el 5% estimado por Moody's, entre otras instituciones y casas de análisis.

Los economistas han advertido de que además de la lenta ejecución de los fondos europeos, los retrasos en el programa de vacunación podrían arriesgar hasta dos puntos de crecimiento en el año 2021, lo que podría dejar el repunte del PIB en el entorno del 3,5%, según han advertido los economistas de BBVA Research, entre otros, y ha publicado Vozpópuli.