España sólo ha gastado el 40% de los fondos europeos del periodo 2014-2020. Prácticamente, dos terceras partes del dinero proveniente de la Unión Europea no han sido aprovechadas. Está a la cola del continente en ejecución. Si bien las previsiones del Gobierno contemplan que el porcentaje aumente hasta el 70% gracias a una prórroga que se extenderá durante los tres próximos años, estas cifras evidencian el enorme reto que tiene ante sí España, que ahora dispondrá de tres veces más dinero procedente de la UE: ¿podrá aprovechar los 140.000 millones de euros del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia? Dependerá de la inventiva.

La falta de proyectos planteados es uno de los principales motivos por los que España arroja uno de los peores datos de ejecución de los fondos europeos. “Ha habido relativamente pocas ideas en los últimos años”, explica a Vozpópuli el economista y director de Coyuntura de Funcas, Raymond Torres. Según él, parece evidente cuáles serán los “proyectos tractores” de los que se encargarán las empresas más potentes de sectores como el ferroviario con el impulso de los ansiados corredores, el de las telecomunicaciones -”por ejemplo, Telefónica y la red 5G”- o el energético, con un cambio de paradigma que afianzará las renovables, como el llamado ‘hidrógeno verde’. 

La inversión en políticas ecologistas representa el 37% del total de los fondos, seguida de la digitalización, con un 33%... Despoblación, sostenibilidad, moderización de la administración... Son diversos los frentes. A falta de que se concrete la forma de reparto de los fondos, este experto es “incapaz de ver con claridad si hay proyectos suficientes” para asignar las partidas que ya están contempladas en los Presupuestos Generales del Estado para 2021 más allá de esos grandes planes formulados por empresas privadas, que cuentan con la capacidad y los contactos para optar a ese dinero. El auténtico reto es extender su efecto a las pymes.

Facilitar los fondos europeos a las pymes

“Eso va ser uno de los grandes desafíos”, apunta Torres, convencido de que el Gobierno tiene que apostar por “políticas horizontales” que democraticen el acceso a los fondos, corrijan las trabas burocráticas y permitan mejorar la competitividad real de las empresas: “De lo contrario, vamos a aumentar la brecha entre las pymes y las grandes empresas”. En otras palabras, este experto aboga -y asegura que así se está planteando- por una suerte de ventanilla única, una suerte de ‘Amazon’ para dar un espaldarazo digital al pequeño negocio.

El director de Coyuntura de Funcas apuesta por “organizar un verdadero mercado de servicios tecnológicos de calidad” para las pymes, que dispondría de un cheque para invertir en mejoras de digitalización

El experto economista Funcas aboga por “organizar un verdadero mercado de servicios tecnológicos de calidad” para las pymes: una plataforma que sea sostenida y regulada por el Estado y en la que participen los operadores privados que cumplan una serie de requisitos y estándares, los cuales harían de intermediarios. Así, las pequeñas empresas contarían con un saldo que podrían invertir en distintos aspectos, desde el asesoramiento básico hasta operaciones más complejas que permitan mejorar su productividad en un nuevo contexto por la pandemia.

De este modo, se recompensaría a las pymes, facilitando el acceso a liquidez para mejorar su visibilidad en la web o acceder a nuevas tecnologías que las hagan más competitivas en el cada más desarrollado comercio electrónico. Torres recuerda que “la parte digital es el segundo eje” de estos fondos europeos y una plataforma como la que propone permitiría hacer llegar el dinero de Europa a los estratos menos resilientes frente a la crisis económica, porque “va a ser complicado que pidan recursos” por la dificultad que entraña la solicitud y justificación de este tipo de subvenciones. 

El papel crucial de las pequeñas administraciones

Pero no solo las empresas más pequeñas tienen problemas para acceder a los fondos europeos. Las administraciones autonómicas, provinciales y locales tienen también un importante papel ahora para plantear proyectos que puedan ser financiados con el dinero que llegue de Europa. Sin embargo, las administraciones más cercanas a los ciudadanos a menudo carecen de los medios suficientes para hacerse con esas partidas millonarias que permitirían desarrollar proyectos que en muchos casos podrían ser verdaderos revulsivos sobre el terreno.

Buena parte de las administraciones públicas carecen de personal cualificado para optar a fondos europeos y se ven abocadas a contratar a consultar que desconocen las necesidades reales de cada territorio

Buena parte de las instituciones públicas carecen de personal cualificado para optar a fondos europeos. Por un lado, a complejidad de la burocracia para acceder a los mismos y, por otro, la falta de liquidez para poner el dinero por adelantado -que se suele pedir en este tipo de ayudas- hacen imposible a muchas administraciones acceder a estas vías de financiación que pueden marcar la diferencia, especialmente en aquellas corporaciones pequeñas e intermedias de la España más afectada por el fenómeno de la despoblación. Así, quedan en el mejor de los casos abocadas a contratar a consultoras que desconocen las necesidades reales de cada territorio.

España espera los fondos europeos
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en primer plano y, al fondo, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen.

"Un tsunami de dinero y responsabilidad"

Los fondos europeos son "un tsunami de dinero y responsabilidad". De este modo lo describe la comisaria de Cohesión y Reformas, Elisa Ferreira, quien reconoce la preocupación de la Comisión Europea por las condiciones de ejecución de los fondos en España porque "no tenía una ejecución tan fuerte como nos gustaría del periodo que termina ahora", si bien "en los últimos meses ha crecido mucho". De hecho, destaca que España no solo ha sido "muy rápida y muy eficaz" en usar la reasignación de fondos autorizada por Bruselas para hacer frente a la pandemia, sino que ha sido "el país que más ha usado esta posibilidad de transferencia en toda Europa".

"España tiene todas las características para sacar el máximo partido de esta oportunidad histórica", decía Ferrara este domingo en una entrevista con la agencia Efe. Si todo va como está previsto, apuntaba, esos fondos empezarán a llegar el próximo verano. Es el objetivo de la actual presidencia portuguesa de la UE, que insta a los parlamentos nacionales a ratificar la decisión de recursos propios como tarde en abril próximo, algo que por el momento han hecho apenas media docena de estados miembros.

La Unión Europea condiciona sus ayudas a reformas en materia de pensiones o políticas de empleo que España deberá plantear junto a los proyectos en un plan que tiene que ser presentado en las próximas semanas

En otras palabras: la Unión Espera espera reformas. El plan que presente España tendrá que contemplar cambios de calado -en materia de pensiones o políticas de empleo- que compensen la generosidad de esos 140.000 millones, de los cuales casi 70.000 millones se desembolsarán como transferencias a fondo perdido y el resto podría solicitarlos en forma de préstamos. Ese es el requisito imprescindible para que la Comisión Europea pueda acudir a los mercados para conseguir financiación.

El Gobierno pretende que España sea el primer país que presente su plan de recuperación. Las negociaciones con la Comisión avanzan a buen ritmo. Tal y como informó este diario, Pedro Sánchez ha pedido celeridad a los actores implicados -empresas y administraciones- para acelerar los proyectos. El Ejecutivo está en conversación a todos los niveles para presentar en Europa esas ideas, unas necesidades que existían y paradójicamente no han sido abordadas hasta ahora, y resumidas en el plan bautizado como 'España puede'. "Ya lo conseguimos en los años 90", asevera Raymond Torres.

"Como tantas otras veces, la clave está en si habrá voluntad política para modernizar España o si jugaremos otra vez a hacernos trampas en el solitario", concluía hace unos días en su columna de este periódico Enrique Feás, economista del Estado, resumiendo este punto sin retorno, este horizonte de sucesos que aún están por escribir: "No aprovechar los fondos que nos da la Unión Europea para reformar y modernizar España sería imperdonable. Y que nadie dude de una cosa: esta pandemia va a marcar el futuro económico de los países de la Unión Europea y sus ciudadanos en el siglo actual. Apostar por el futuro o tirarlo a la basura está enteramente nuestras manos". Sólo falta concreción.