La Comisión Europea (CE) va a presentar este martes su plan para crear un fondo de 500.000 millones de euros, impulsado por el eje franco-alemán, que se distribuirán entre los países de la Unión principalmente mediante ayudas a fondo perdido, con una proporción menor de préstamos a devolver. Se calcula que entre un 60% y un 70% de este fondo sean no reembolsables.

Así lo ha avanzado Martin Selmayr, exsecretario general del ejecutivo comunitario y actual representante de la CE en Austria, en declaraciones publicadas por la prensa austriaca y recogidas por Efe. La mitad de los fondos se canalizarán a través de un instrumento de recuperación y el resto por nuevos fondos de cohesión: el Fondo de Transición Justa y el programa "Invest EU", que apoya las inversiones estratégicas y proporciona liquidez a las empresas.

Esos 500.000 millones de euros se recaudarán mediante deuda emitida por la Comisión, dinero adicional que deberán aportar los países al presupuesto plurianual 2021-2027 de la Unión Europa (UE) y recaudación vía nuevos impuestos.

En concreto, la Comisión propondrá generar nuevos recursos propios, como, por ejemplo, a través de impuestos al plástico, al comercio de emisiones de CO2, a las ganancias digitales y al acceso al mercado interno de las grandes multinacionales, como adelantó Luis Garicano en entrevista con Vozpópuli. 

Los cálculos apuntan a que esas nuevas tasas podrían proporcionar hasta 300.000 millones de euros a las arcas comunitarias.

Continúan las negociaciones

El dinero se canalizará principalmente como subsidios a fondo perdido, aunque no únicamente, pues se prevé también préstamos reembolsables, destaca el diario vienés Der Standard. Según Selmayr todavía no está definido qué porcentaje del dinero se destinará en forma de ayudas directas y cuánto en forma de préstamos.

Esta relación podría estar entre un 60%/40 % o un 70%/30%, lo que puede prolongar la toma de decisión por parte de los jefes de Gobierno en la cumbre prevista para mediados de junio.

La incógnita es si el grupo formado por los contribuyentes netos Holanda, Austria, Dinamarca y Suecia aceptarán lo que Bruselas presentaría como un compromiso entre la reciente propuesta del eje París-Berlín, y las reticencias de los citados países, bautizados como los cuatro frugales.

La dotación del fondo sería idéntica a la del plan de ayudas no reembolsables presentado por el presidente francés, Emmanuel Macron, y la canciller federal alemana, Angela Merkel.

Pero los Países Bajos, Austria, Dinamarca y Suecia rechazan los subsidios y solo aceptarían conceder préstamos de emergencia reembolsables, limitados a dos años.

También Bruselas prevé el fin del citado fondo en 2022, al considerar suficiente dos años si no hay una segunda ola de fuertes contagios en la pandemia.

Selmayr dijo que confía en que se alcance un acuerdo hacia julio.