Florentino Pérez se presentó el pasado viernes ante ante el resto de accionistas de ACS en plena transformación de la compañía y con mucho foco mediático en su actividad como presidente del Real Madrid. Un examen lo pasó con nota, exceptuando la aprobación del salario de sus consejeros. Donde recibió la desaprobación de la mitad de los presentes. 

Un 34% de los accionistas rechazaron el informe anual de 2020 sobre las remuneraciones de los consejeros, mientras que otro 10% decidió abstenerse. Una oposición que contrasta con las últimas dos juntas de accionistas de la empresa de Pérez, ya que el informe de remuneraciones de 2019 y 2018 recibieron un respaldo del 96% de los accionistas. 

El consejo de administración de ACS cobró un 6% menos en 2020 hasta un total de 19 millones de euros. Una reducción que viene marcada por el desplome del beneficio neto de la constructora en un 37% por culpa, principalmente, de la pandemia. Este dato ha provocado que la empresa no cumpla sus objetivos establecidos con una reducción del salario variable de los consejeros ejecutivos del 17%. 

Florentino Pérez tenía en contra a los 'proxy'

El desacuerdo de los mitad de los accionistas presentes en la junta, el quórum fue del 61,8%, y viene en línea de lo que habían alertado algunos informes previos a la junta. Los llamados proxy advisors, entidades que prestan servicios a inversores de asesoramiento en relación con el ejercicio del derecho de voto, han alertado de la política de remuneración de ACS.

Corporance, partner de la alianza europea de asesores de voto independientes Proxinvest, recomendaban rechazar en contra de este punto. Estos asesores fueron muy críticos en un informe previo a la junta con los planes de pensiones tanto de Florentino Pérez como de Marcelino Fernández Verdes y alertaron del salario abultado que cobraban los consejeros no ejecutivos. 

Los consejeros independientes de ACS no se benefician de ninguna retribución variable vinculada al desempeño, pero su retribución media superó los 237 millones de euros en 2020. Según sus datos, esta remuneración supone un 172,3% sobre la media de los pares europeos de la constructora y un 99,9% si se toman como referencia las grandes empresas españolas.  

"Tenemos serias preocupaciones sobre montos tan altos que pueden afectar la independencia de los miembros no ejecutivos del directorio", explica el informe de Corporance. "Recomendamos a los accionistas rechazar este acuerdo", añaden. 

Bajada de salarios de los ejecutivos

El presidente ejecutivo de ACS, Florentino Pérez, percibió una retribución total de 6,34 millones de euros en 2020, un importe un 7,2% inferior a lo que ganó un año atrás, mientras que la retribución del consejero delegado, Marcelino Fernández Verdes, fue de 4,5 millones, un 76% inferior.

La remuneración fija de Pérez fue de 390.000 euros, a lo que se suma un sueldo de 1,7 millones de euros y una retribución variable anual de 2,8 millones de euros. A toda esta remuneración, el también presidente del Real Madrid añadió 1,36 millones en concepto de remuneración por sistemas de ahorro, así como otros 26.000 euros por otros conceptos, resultando en un total de 6,34 millones, frente a los 6,8 millones que percibió en 2019.

El presidente de ACS, Florentino Pérez, y el consejero delegado, Marcelino Fernández Verdes, en la junta de accionistas de la compañía

Fernández Verdes cobró 557.000 euros con cargo al grupo principal, así como una remuneración por sistemas de ahorro de 690.000 euros, totalizando 1,25 millones de euros en la sociedad.Sin embargo, a este importe se suma la retribución devengada en otras sociedades del grupo: 1,6 millones en metálico y 1,7 millones por sistemas de ahorro. En total, 4,55 millones de euros, frente a los 18,7 millones que recibió en 2019, cuando obtuvo una retribución variable a largo plazo extraordinaria vinculada a la ejecución de un plan de acciones de Cimic, su filial en Australia.

Los otros dos consejeros ejecutivos cobraron un 11% menos. El consejero secretario general, José Luis del Valle, percibió otros 3,8 millones de euros, mientras que la remuneración del vicepresidente, Antonio García Ferrer, fue de 1,9 millones de euros. Una rebaja que no ha sido suficiente para los accionistas que, mientras respaldaron con solvencia (por encima del 79%) el resto de puntos del día, la remuneración ha recibido un 55% 'raspado'.