El ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, asume que el 31 de mayo se tendrá que aprobar una nueva prórroga de los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE), pero es partidario de cambiar el sistema de exoneraciones para premiar a las empresas que recuperen trabajadores a la actividad.

"Si el escenario central es que el pensamos, pondremos más énfasis en la activación, en los incentivos a la activación, para que se recuperen trabajadores, como hicimos en el mes de junio. El énfasis en la protección pasó a ser importante de nuevo en noviembre", ha señalado el ministro, quien cree que a principios de mayo se reunirán de nuevo con los agentes sociales para diseñar el nuevo mecanismo.

Escrivá quiere que las empresas empiecen a asumir una mayor parte de las cotizaciones sociales de aquellos trabajadores que mantienen en el ERTE, a cambio de 'premiarlas' con una bonificación en las cotizaciones de los empleados que vayan reincorporando a la actividad.

"Hemos estado más en clave protección, a partir de mayo estaremos en clave activación, aunque lo veremos en función de los datos que tengamos entonces y con los agentes sociales", ha afirmado.

El sistema que se aprobó en junio del año pasado, en la que fue la segunda prórroga de los ERTE, cambió el sistema de exoneraciones para intentar incentivar a los empresarios a ir sacando empleados del ERTE a medida que éstas se reducían.

Las exoneraciones podrían bajar desde el 85% al 25%

En junio se aprobó que en caso de que las empresas decidieran mantener a toda su plantilla suspendida, acogidas a los nuevos ERTE de transición, las exoneraciones irían bajando poco a poco. Para las pymes de menos de 50 empleados, serían del 70% en julio, del 60% en agosto y del 35% en septiembre; mientras que para las grandes empresas, serían del 50% en julio, del 40% en agosto y del 25% en septiembre. Exoneraciones mucho menores de las vigentes en la actualidad.

Los ERTE de fuerza mayor que se habían creado en abril cambiaron también sus exoneraciones "con el espíritu de bonificar más a las empresas por los trabajadores activados que a los que se quedan suspendidos".

https://datawrapper.dwcdn.net/Zawr7/1/

La exoneración pasó a ser del 60% en los activos y el 35% en los suspendidos para las pymes; y del 40% para los activados y el 25% para los suspendidos en las empresas de más de 50 empleados.

Si ahora se replica este modelo, las exoneraciones actuales -que son iguales tanto para los trabajadores suspendidos como para los activados- y que ascienden al 85% de la cuota para las pymes y al 75% para las empresas de más de 50 empleados, se reducirían considerablemente.

https://datawrapper.dwcdn.net/966jz/1/

El Estado ha gastado 40.000 millones en ayudas

El ministro de Seguridad Social ha cifrado en 40.000 millones de euros el total de ayudas vinculadas a la covid-19 para empresas y trabajadores que ha dado el Estado desde el inicio de la pandemia, el equivalente a más del 3% del PIB.

De cara a los próximos meses, Escrivá espera que el empleo vaya recuperándose progresivamente pero después de Semana Santa y a medida que avanza la campaña de vacunación.

Por ahora, los sectores que tradicionalmente aumentaban la contratación en los meses de febrero y marzo con vista a la campaña turística de Semana Santa no lo han hecho este año, pero el empleo del resto de sectores se ha comportado con normalidad.

Los datos de empleo del primer trimestre no serán muy positivos, de ahí que el ministro descarte la posibilidad de que haya crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) intertrimestral de enero a marzo.

Formar a los afectados por ERTE

Aunque los ERTE han servido para proteger un proporción muy alta de los empleos (la destrucción de puestos de trabajo ha sido menor que la caída del PIB, a diferencia de lo que ocurrió en la crisis anterior), el ministro asume que no todos los trabajadores en ERTE acabarán recuperando su empleo.

Por esta razón, pide al Ministerio de Trabajo que aumente esfuerzos en formar a estos trabajadores, a los que habrá que intentar recolocar en otros sectores.

"En la transición a la normalidad puede haber una reestructuración en algunos sectores que no recuperen del todo la demanda pre-covid, por cambios en el modelo del consumo. Para esta circunstancia, el modelo de los ERTE tiene que poner más el énfasis en la formación de los trabajadores, para poder adecuar sus capacidades a las nuevas circunstancias y a las actividades que salgan más favorecidas de la crisis", ha explicado.