Juan Carlos Escotet, propietario de Abanca, prepara la venta de Nueva Pescanova, la compañía resultante de la reestructuración del grupo gallego tras su entrada en concurso de acreedores, en 2013, y que ha mantenido el grueso del negocio.

La entidad financiera gallega se hizo el pasado mes de febrero con el control de Nueva Pescanova tras acudir a una ampliación de capital voluntaria, tomando el 97,48% del capital. Abanca acudió a la ampliación con 569,45 millones de nuevas participaciones por un valor nominal total de 267, 6 millones de euros.

Abanca se ha ido haciendo en los últimos años con la mayoría de las acciones de la compañía pesquera y de alimentación, adquiriendo las participaciones que mantenían en la misma las entidades financieras que tras el concurso de acreedores de Pescanova intercambiaron deuda por capital.

En 2020 Nueva Pescanova registró ingresos por importe de 905 millones, un 14% menos que en 2019

Desde 2018, el banco de Escotet ha comprado las participaciones que tenían en Nueva Pescanova HSBC, Deutsche Bank, Bankia, Santander, Caixa Geral de Depósitos, Caixabank, Sabadell y Bank of America.

Abanca no ha ocultado nunca su intención de, llegado el momento, traspasar su participación en Nueva Pescanova a un grupo del sector.

Pero en la última presentación de resultados, el banco es algo más preciso e informa que la última ampliación de capital de la multinacional gallega "se formalizó con el objetivo de poner en valor la compañía mediante un plan de reestructuración". Y añade que, en un "plazo no muy largo", dará "entrada a un socio industrial que tome una participación mayoritaria por lo que los Administradores del Grupo han elaborado un plan para su venta efectiva".

A 31 de marzo de este año el pasivo de Nueva Pescanova asciende a 534,4 millones de euros

En el primer trimestre de este año, Abanca registró pérdidas por importe de 18,8 millones de euros correspondientes a su participación en Nueva Pescanova. A 31 de marzo de este año, el pasivo total del grupo pequero asciende a 534,4 millones de euros (591 millones un año antes), mientras que el valor de los activos suman 894,5 millones (929,8 millones en marzo de 2020).

Entre los potenciales interesados en Nueva Pescanova estará la firma estadounidense de inversión Platinum, que hace dos años se hizo con el principal competidor de la compañía gallega en España, el grupo Iberconsa, en una operación valorada en unos 500 millones de euros.

El mismo fondo estadounidense participa ahora en la compra del grupo Urbaser, una operación valorada en 3.500 millones.

El papel de la Xunta

Alberto Núñez Feijóo ha seguido de cerca la evolución de Pescanova y la relación entre sus accionistas desde que el grupo entrara en concurso de acreedores y amenazara con provocar una explosión social en Galicia.

Pescanova es fundamental para España y, por supuesto, para Galicia", dijo Núñez Feijóo en 2013

De acuerdo a fuentes que han participado en la reestructuración de la multinacional gallega, la Xunta ha estado vigilante ante los acontecimientos que han rodeado el proceso de refinanciación y salida del concurso. Y también lo estará ante la previsible venta de la compañía.

Ya en 2013 Núñez Feijóo, ante la crisis que atravesó entonces Pescanova y que supuso el fin de José Manuel Fernández Sousa al frente del grupo, advirtió: "Pescanova sigue siendo una de las empresas más importantes de España, es fundamental en la imagen internacional de nuestro país y sigue siendo fundamental para España y, por supuesto, para Galicia".

Nueva Pescanova comunicó el pasado mes de abril haber registrado 39 millones de euros de pérdidas en el ejercicio 2020 (dos millones menos que en 2019), y unos ingresos de 905 millones, un 14% menos.