El Banco de España ha analizado la reincorporación al mercado laboral de los trabajadores que han estado afectados por un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) y ha detectado "dificultades" en la vuelta al empleo de los trabajadores de ramas como la hostelería y el comercio, así que como de aquellos que han estado en ERTE varios trimestres o los que entraron al ERTE el verano pasado.

"Por ramas de actividad, cabe destacar lo observado en el sector de hostelería y comercio, que representa el 57% de los ERTE de la muestra (los que se dilataron el tercer y cuarto trimestre de 2020), y en el que el efecto es muy reducido y apenas significativo, lo que reflejaría las dificultades para retornar al empleo en esta rama, dada la mayor duración de las restricciones de su actividad", recogen en su informe.

El supervisor constata que "los ERTE fueron muy eficaces para facilitar la vuelta al empleo" tras las medidas de confinamiento y limitaciones a la actividad de muchos sectores en el segundo trimestre del año, de hecho se observa que un 70% de los afectados por ERTE durante el confinamiento, entre abril y junio, recuperaron su puesto de trabajo en verano.

La proporción es mucho más elevada de la de aquellos que perdieron su empleo en el segundo trimestre, ya que sólo un 40% de ellos consiguió un nuevo trabajo a partir del verano.

Sin embargo, la efectividad en proteger el empleo fue diluyéndose a medida que pasaba el tiempo. "Ahora bien, los resultados que se obtienen para los ERTE iniciados en el tercer trimestre o para aquellos con una duración más elevada son menos concluyentes en relación con sus implicaciones de política económica", admite la institución que dirige Pablo Hernández de Cos.

Enfocar las ayudas a los sectores más afectados

Estos últimos llevan mucho tiempo en situación de ERTE por lo que a medida que pasa el tiempo se reducen las posibilidades de que las empresas en las que trabajan puedan aguantar y reincorporarlos cuando se recupera la actividad.

De ahí que el supervisor aconseje "focalizar el mantenimiento de las ayudas" en estas empresas que operan en los "sectores más afectados hasta que se supere la crisis sanitaria", ya que sino será menos probable que puedan mantener el empleo en el futuro.

El 31 de mayo expira el actual mecanismo de los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE), pero el Gobierno cuenta con prorrogarlos de nuevo a partir del 1 de junio, tal y como han admitido el ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, o la ministra de Hacienda, María Jesús Montero.

Sin embargo, el Banco de España insinúa que no se prorrogue para todos, sino que se centre en aquellos sectores qué más están sufriendo el impacto de la crisis y su prolongación en el tiempo.

Formación para reubicar a los trabajadores en ERTE

Pide, además, que se amplíe la formación que reciben los trabajadores en ERTE para poder reubicarlos en otros sectores en caso de que aquellos en los que trabajan no logren recuperar el 100% de su actividad pre-crisis.

"Esta protección podría vincularse de forma más directa a la realización de actividad formativas de los trabajadores afectados, que hasta el momento, ha sido relativamente reducida", señala el Banco de España.

Sólo el el 11% de los trabajadores en ERTE han realizado algún tipo de actividad formativa, según la EPA

De hecho, sólo el el 11% de los trabajadores en ERTE realizaron algún tipo de actividad formativa,
un porcentaje que se sitúa algo por debajo del observado entre el colectivo sin empleo (14%), según la Encuesta de Población Activa (EPA).

"En cualquier caso, este análisis deberá mantenerse actualizado en el futuro para evaluar los desarrollos posteriores, con miras a adaptar el diseño de los esquemas de protección a trabajadores y a empresas en dos dimensiones: por un lado, a las diferencias entre colectivos de trabajadores a las que apuntan estos resultados y, por otro lado, a una situación de posibles cambios estructurales que requieran un desplazamiento de trabajadores hacia sectores o empresas con mejores perspectivas en el escenario pos-COVID-19", apuntan.