El sector energético es uno de los sectores que menos ha sufrido el coronavirus. Así se ha reflejado en la gran mayoría de sus cotizadas en Bolsa en 2020. Y se espera que las energéticas sigan con esta tendencia gracias al impulso que les darán los fondos públicos vinculados a la descarbonización de la economía. Pese a ello, la sombra de los Expediente de Regulación de Empleo (ERE), que ya están golpeando a los sectores más castigados por la pandemia, empieza a rondar al sector.

Naturgy adelantaba esta semana un ajuste de personal de mil empleados. La empresa explicaba que este ajuste se producía por la evolución del sector energético (descarbonización, transición energética, mayor competencia…) así como a criterios de eficiencia y digitalización. Factores que comparten todos las grandes empresas del sector, inmersas en una carrera por ser verdes y gestionar la energía de la forma más sostenible.

"La compañía se encuentra en la fase inicial de la negociación del plan con los sindicatos, que contempla la voluntariedad de dichas bajas para lo que Naturgy ofrecerá las desvinculaciones de manera pactada", explican desde Naturgy a este medio tras la noticia adelantada por Economía Digital.

No hay que olvidar que Naturgy fue la energética del Ibex 35 que más ajustó su plantilla en el año de la llegada del coronavirus con respecto a 2019. La energética que preside Francisco Reynés ha cerrado el año con un 8% menos de empleados en todos sus mercados, hasta un total de 9.335 trabajadores. Un ajuste que va en línea con la caída de un 34% de sus ingresos y los números rojos de 347 millones que ha registrado.

Un día después del anuncio de Naturgy, CCOO emitía un comunicado para detallar que Repsol negocia con los sindicatos un recorte de 50 empleados de su división de exploración. Un leve ajuste de plantilla que se producirá tras la bajada de número de empleados en 2020. Repsol, con la rotación de activos y el vaivén de los precios del petróleo en 2020, rebajó hasta un 3,4% su plantilla, un porcentaje que supone 841 trabajadores menos. La petrolera cerró el año con 23.793 trabajadores frente a los 24.634 empleados que tenía el 31 de diciembre de 2019.

Según anunciaba el presidente Pedro Sánchez en octubre, el 37% del total del Fondo de Recuperación europeo tendrá como destino la inversión "verde". Es decir, cerca de 26.640 millones se invertirán entre 2021 y 2023 en proyectos sostenibles, que estarán liderados por generación de la llamada energía "limpia".

Los analistas del sector consultados por Vozpópuli consideran que esta época de adaptación a los tiempos de "dictadura" de las renovables y la urgencia que ha creado la covid abre un escenario de ajuste de ajustes de personal. "El despliegue de las energías renovables, la electrificación de la economía y el desarrollo del almacenamiento de energía son los sectores más de moda para la inversión pero no tanto para el empleo", concluyen.

Otras energéticas sondearon EREs

Iberdrola durante la negociación de un nuevo convenio con los sindicatos también puso encima de la mesa un 'excedente' de plantilla. La energética comentó con los representantes de los trabajadores que estimaba que tenía una masa laboral de 1.400 personas en España, del total de 9.000 personas que emplea en el país, que podría reducirse.

Finalmente, se llegó a un acuerdo entre ambas partes con el nuevo convenio y, de momento, no existen novedades en este sentido de un ajuste. Todo el Grupo Iberdrola cerró 2020 con 36.915 trabajadores frente a los 35.120 empleados de 2019. Un aumento del 5% frente al ejercicio anterior. 

Es una de las pocas que ha conseguido terminar con más empleados que 2019. El balance de las siete grandes energéticas del Ibex 35 es una reducción del 1,2% de su plantilla total, que supone 1.500 trabajadores menos respeto a 2019. A cierre de 2020, la plantilla que sumaban Iberdrola, Endesa, Acciona Enagás, Red Eléctrica, Naturgy y Repsol se elevaba hasta los 121.379 trabajadores en todos sus mercados, frente a los 122.871 empleados del ejercicio anterior.