El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña da la razón a la Hacienda catalana en su batalla legal con Endesa. La Generalitat reclamaba a la energética 2,8 millones de euros por el canon al agua, un impuesto catalán con finalidad ecológica sobre el uso de esta materia prima que grava el consumo y la contaminación.

La Hacienda catalana reclamó esta cantidad a Endesa por las correspondientes liquidaciones del canon del agua de sus centrales hidroeléctricas en el tercer trimestre de 2018. La eléctrica que dirige José Bogas pagó este impuesto pero decidió recurrirlo en 2019 ante la Junta de Tributos de Cataluña, que posteriormente dio la razón a la Hacienda catalana.

Una derrota que recurrió la empresa ante el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña que, en la reciente sentencia a la que ha tenido acceso Vozpópuli, también se decanta por el tributo al uso del agua que reclama la Hacienda catalana.

"Respeto total por esta resolución", valoran a este medio fuentes cercanas a Endesa. "El canon hidráulico catalán, y al igual que el resto de impuestos autonómicos de pretendido carácter medioambiental que establecen las Comunidades Autónomas, gravan la incidencia, alteración o riesgo de deterioro que sobre el medio ambiente ocasiona la realización de las actividades de producción, transporte y distribución de energía eléctrica", añaden desde la energética que tampoco descartan un nuevo recurso.

La Generalitat defiende, por su parte, que Endesa parte de la premisa "errónea" de que el carácter finalista del canon al agua tiene únicamente relación con el componente contaminante. "Ello no es así, pues también lo tiene, por ejemplo, con el control del mantenimiento del caudal ecológico de los cauces, aspecto en el que la construcción de una central hidroeléctrica y su funcionamiento, puede incidir claramente", detallan en la sentencia.

Endesa sufre la financiación de ACA

Al constituirse la Agencia Catalana del Agua (ACA) en el año 2000, se creó el canon del agua, un impuesto ambiental de carácter finalista que aplica el principio de quien contamina paga. Este tributo se aplica de manera general a la factura del agua que pagamos todos los ciudadanos, y representa de manera aproximada, entre un 10 y un 30% del total de la factura. El canon también se aplica a todas las actividades económicas, exceptuando las agrícolas.

"El canon catalán grava la producción de energía generada por fuentes hidráulicas, y pese a la disconformidad con el mismo por considerar que las Comunidades Autónomas no tienen competencia para establecer un tributo de este tipo, Endesa abona trimestralmente las liquidaciones y posteriormente las recurre, o sea que en ningún caso tenemos que abonar la cantidad indicada al ya estar liquidada", matizan desde la empresa.

Una central hidráulica.

La Generalitat explica que el canon se aplica en función del uso que se hace del agua, que puede ser doméstico, industrial, agrícola y ganadero. Asimismo, las entidades suministradoras de agua también tienen que pagar el tributo. "Los ciudadanos pagan el canon en la factura del agua. La ACA solo lo recauda directamente a los usuarios que disponen de fuentes propias de suministro y a los industriales de régimen especial, que deben hacer los trámites necesarios para abonarlo", explican el organismo autonómico.

La Agencia Catalana del Agua se financia sobre todo a través del canon del agua. La ACA también cuenta con otras fuentes de ingresos, como el canon de regulación, el canon de ocupación y las tasas asociadas a tramitaciones y gestión administrativa. 

"Estos recursos se destinan a garantizar el buen funcionamiento de las instalaciones del ciclo del agua, a la explotación y construcción de estaciones depuradoras u otras infraestructuras hidráulicas, a subvenciones para la mejora del abastecimiento y a llevar a cabo actuaciones de vigilancia, protección y preservación del medio hídrico", concluyen desde la Agencia catalana.