Telefónica retrasará la venta de O2 hasta que culmine la subasta de espectro que se espera en Reino Unido para 2017. El regulador de las telecomunicaciones británico (Ofcom) anunció a finales de 2015 su intención de vender espacio radioeléctrico para que las operadoras puedan desplegar nuevos servicios de internet de alta velocidad 5G, ante la creciente demanda del mercado. La multinacional presidida por José María Álvarez-Pallete está interesada en participar en el proceso y sus responsables saben que, de tener éxito, su filial se revalorizaría. De ahí que hayan decidido esperar antes de volver a moverla en el mercado, según han precisado fuentes internas.

El grupo español ya invirtió a principios de 2013 más de 650 millones de euros en la adquisición de espectro radioeléctrico en el Reino Unido. En esta nueva subasta, prevé mejorar la posición de su filial, que cuenta con mucho menos espacio (12%) que competidores como BT (45%) y Vodafone (28%). Cabe recordar que Telefónica adquirió esta empresa en 2005 por 26.094 millones de euros.

Su venta se frustró hace un año después de que la Comisión Europea vetara el acuerdo que había alcanzado Telefónica con la hongkongesa Hutchison Whampoa (Three) para deshacerse de su filial por 10.250 millones de libras esterlinas (12.095 millones de euros al tipo de cambio actual).

Según detalló Telefónica a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), el pago estaba previsto que se hiciera en dos partes: una primera, de 9.250 millones de libras esterlinas (10.915 millones de euros), y otra, aplazada, de 1.000 millones de libras (1.180), supeditada a la generación de caja de la compañía resultante de la fusión de O2 y Three.

El plan de la multinacional española era destinar una buena parte de los fondos a reducir su ratio de apalancamiento y mejorar su situación financiera, marcada por una deuda de 48.766 millones de euros.

La comisaria de la Competencia, Magrethe Vertager aseguró entonces que permitir esta operación “hubiera sido malo para los consumidores británicos”, puesto que suponía reducir el mercado de la telefonía móvil a tres únicos operadores (BT, Vodafone y Hutchison).

Subastas en España y Reino Unido

Telefónica reconoce en su último Informe Anual de Cuentas que los procesos de subasta de espectro previstos en países como España y Reino Unido podrían suponer “salidas de caja" entre 2017 y 2022. En España, está previsto que se libere en este período la de 700 MHz, mientras que en las islas británicas, las bandas de 2,3 GHz y 3,4 Ghz.

Las mismas fuentes internas inciden en que, durante el proceso de consulta pública que efectuó Ofcom con las operadoras -previo a la licitación-, Telefónica reclamó que se establezcan restricciones hacia las dos compañías que parten con una mejor posición, como son BT y Vodafone. Eso beneficiaría, a priori, a Three y a la propia O2, que cuenta con un 12% del espectro.

Los responsables de Telefónica no solo centrarán su atención en la subasta de espectro del Reino Unido, pues en su Informe Anual de Cuentas también cita a los que tendrán lugar próximamente en Alemania (Telefónica Deutschland), México, Colombia y Argentina. “También puede tratar de adquirir espectro en el mercado secundario donde pudieran surgir oportunidades”, detalla, en el documento.