El presidente del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), Fernando Marti, ha pasado al ataque en su propia casa, justo en el momento en el que ya no podrá escaparse de comparecer ante la Comisión de Industria y Energía del Congreso para dar explicaciones sobre los problemas internos en el funcionamiento del regulador, su proceder en los últimos incidentes nucleares y sobre las polémicas decisiones sobre Garoña y el ATC (basurero nuclear).

Marti se ha enfrentado al sindicato de técnicos ASTECSN al difundir a todos los empleados del supervisor nuclear, a través de la intranet, un mail con la dura carta que aquellos enviaron a la Comisión de Industria denunciando la situación interna, las presiones sobre los técnicos y la caza de brujas para que los diputados “tomen cartas en el asunto y promuevan un cambio urgente en el regulador”.

Las fuentes internas del cuerpo técnico confirman el revuelo que ha provocado el email mandado el martes desde la cúpula del supervisor, que sospechosamente fue retirado de la intranet horas después. Estas fuentes además consideran que con este movimiento defensivo, Marti trata que el resto de sindicatos representados en la Junta de Personal (CCOO, CSIF y UGT) se enfrente a lo que llaman “asociación privada” que agrupa a escasos 30 técnicos, por haber “provocado una alarma social no justificada que socava la credibilidad del regulador”, según un comunicado oficial hecho por el propio CSN.

Fuentes sindicales coinciden con esta visión: “Presidencia y Secretaría General están buscando el enfrentamiento y la división interna entre los diferentes representantes de los técnicos para frenar las críticas del sindicato más rebelde”.

El email enviado por el equipo de Marti provocó tal revuelo interno entre los trabajadores que fue eliminado de la intranet horas después

Desde hace más de un año, el cuerpo técnico viene denunciando las presiones que sufren a la hora de elaborar los informes sobre decisiones polémicas como la reapertura de la central de Garoña o la puesta en marcha del basurero nuclear de Villar de Cañas (Cuenca), la caza de brujas a la que están sometidos y el secretismo con el que se llevan algunos documentos por las presiones políticas.

Y hasta la fecha, Marti había conseguido esquivar las peticiones de comparecencia de todos los partidos políticos, excepto el PP, en el Congreso. Este miércoles cambiaron las tornas porque la Comisión de Industria, ahora presidida por el diputado de Izquierda Unida, Ricardo Sixto Iglesias, con el acuerdo de todos los partidos, incluido el PP, ha decidido que el presidente del CSN tendrá que ir a dar explicaciones.

Lleva sin hacerlo desde diciembre de 2014. El CSN está obligado por Ley a presentar cada año el informe correspondiente al ejercicio, pero el actual presidente no ha presentado aún ni el informe de 2014 ni el de 2015. De ahí que ahora todos los partidos hayan decidido que lo haga de forma urgente.