Operación defensiva de Liberbank. La entidad asturiana acelera la venta de su inmobiliaria Mihabitans para reforzar su capital, según fuentes financieras consultadas por Vozpópuli. El grupo liderado por Manuel Menéndez, que no hizo comentarios, llevaba meses estudiando esta posibilidad, pero ha sido ahora cuando ha decidido dar el pistoletazo de salida, cuando el foco del mercado se ha puesto sobre la entidad. Los precios que se barajan en esta venta son de algo más de 80 millones.

La operación lleva en marcha varios meses bajo la batuta de Alantra (el antiguo N+1). La filial en venta es Mihabitans Cartera, que Liberbank creó en junio del año pasado. Esta sociedad es la encargada de gestionar los pisos y deuda inmobiliaria del grupo financiero. Liberbank ha traspasado a ella parte de su plantilla. Su responsable es Víctor Sánchez, directivo al que Menéndez encargó poner en orden el ladrillo de CCM tras su compra.

Esta venta, conocida en el mercado como Proyecto Pipe, incluye a priori sólo la gestión de los activos inmobiliario, no su propiedad. Sería como las operaciones que en su día hicieron Santander con Altamira, de la que Apollo compró un 85%; CaixaBank con Servihabitat, controlada ahora por TPG; o Popular, con Aliseda

Según las mismas fuentes, el proceso está en fase avanzada con varios candidatos seleccionados para poner oferta vinculante. Entre los candidatos están Lindorff, dueño de Aktua; y Haya Real Estate, de Cerberus.

Momento crucial

Este tipo de operaciones se hacen para conseguir plusvalías y reforzar el capital. Al sólo gestionar inmuebles, sociedades como Mihabitans no tienen más activo que sus empleados y el contrato con el banco dueño del ladrillo. En función del contrato pactado, el precio puede ser más alto o bajo. Así, Popular consiguió por Aliseda en torno a 700 millones y Santander por Altamira, 664 millones.

Esta venta llega en un momento clave para Liberbank. Tras el final del esquema de protección de activos (EPA) de CCM, la morosidad del grupo se disparó en el último trimestre y su capital bajó hasta el 12%, por encima de los niveles exigidos. Aun así, está barajando distintas opciones como la de Mihabitans para reforzarse y tranquilizar al mercado.

Página web de la inmobiliaria de Liberbank

La cotización de la entidad estuvo bajo presión tras la resolución de Banco Popular, hasta que la CNMV prohibió las posiciones bajistas, una medida que seguirá hasta septiembre. Desde Liberbank se desmarcaron diciendo que no tienen problemas de liquidez ni de capital. Desde entonces su valor en bolsa se ha recuperado situándose por encima de 1 euro.

Se le comparó con la entidad ahora en manos de Santander por la morosidad, que en el caso de Liberbank era del 13% a finales de marzo. El objetivo es situar esta tasa por debajo del 7% en un año y medio. La entidad acumulaba 2.951 millones en dudosos y 2.414 millones en adjudicados en marzo, con una cobertura (estos últimos) del 40%. La venta de pisos, de la que se encarga Mihabitans, alcanzó máximos históricos en el primer trimestre, en 56 millones.

Liberbank tiene en marcha distintas estrategias para reforzar su capital y tranquilizar al mercado

Aunque desde Liberbank llevan tiempo señalando que no necesitan capital, en su última presentación a analistas detallaron cinco posibles vías de conseguirlo: aplicar modelos internos de cálculo de los APRs; los activos fiscales diferidos (DTAs); la venta de activos problemáticos; la compra de las participaciones minoritarias en Banco CCM; y la venta de activos no estratégicos o alianzas con socios especializados, en lo que encaja Mihabitans.