El año que está a punto de finalizar será histórico para las compañías aéreas, que nunca antes habían ganado tanto dinero. Según los datos manejados por la Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA), las aerolíneas cerrarán 2015 con un beneficio conjunto que superará los 30.000 millones de euros, un 90% más que la cifra registrada en 2014. La clave está en la fuerte caída de los precios del petróleo, que ha generado un considerable recorte en los gastos de las empresas.

La última estimación de la IATA para el cierre de 2015 supone una revisión al alza de las previsiones realizadas por el organismo poco antes del verano. Por entonces, los cálculos se situaban en el entorno de los 27.500 millones de euros.

Sin embargo, lo mejor está por llegar. Desde finales de 2014, los precios del petróleo se han desplomado un 60%. Las aerolíneas tan sólo han podido aprovechar en parte esta caída, toda vez que adquieren el combustible a futuro. En cambio, mayor efecto se producirá en 2016, para el que la IATA ya prevé un incremento considerable de los beneficios, incluso desde las cifras récord que se han registrado en 2015.

De esta forma, el próximo ejercicio las aerolíneas podrían sumar beneficios superiores a los 34.000 millones de euros, conforme a las previsiones de IATA.

Las europeas, al alza

Precisamente, las aerolíneas europeas estarán entre las más beneficiadas en 2016 por esta circunstancia, hasta el punto de que sus beneficios conjuntos se situarán por encima de los 7.000 millones de euros, un 23% por encima de las ganancias con las que cerrarán el presente ejercicio.

No obstante, en la ratio de beneficio por pasajero seguirán muy alejadas de las compañías norteamericanas, que presentan un registro de 21,4 dólares en este capítulo, frente a los 8,80 dólares de las aerolíneas del Viejo Continente.

La fuerte caída de los precios del petróleo también frenará la hasta ahora improbable trayectoria de las compañías de Oriente Medio, que aprovechaban el factor diferencial de los precios del combustible para marcar diferencias con sus competidoras internacionales.

De hecho, las aerolíneas de esta región cerrarán 2015 con beneficios próximos a los 1.000 millones de euros, lo que supone un recorte superior al 20% en relación con las previsiones que la IATA barajaba para estas empresas.