Los trabajos de ampliación del Canal de Panamá, que corren a cargo del consorcio liderado por Sacyr, volvieron a detenerse prácticamente en su totalidad aunque, a diferencia de lo que sucediera a comienzos del mes de febrero, no por causa de un conflicto entre las empresas y la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), sino por una huelga convocada por los sindicatos del sector de la construcción.

Concretamente, el Sindicato Único de Trabajadores de la Construcción y Similares (Suntracs), inició en la mañana de ayer una huelga indefinida después de que no se atendieran sus peticiones de incrementos salariales, que se sitúan en el 35%.

El paro afectó a las principales obras que se llevan a cabo actualmente en el país centroamericano y también a la ampliación del Canal, que estaba empezando a recuperar ritmo después de los efectos negativos que tuvo el conflicto entre el consorcio Grupo Unidos por el Canal (GUPC) y la ACP.

Los desacuerdos entre ambas partes por los sobrecostes derivaron a comienzos del mes de febrero en una paralización completa de los trabajos que, además, ya padecían una notable caída de ritmo en los meses anteriores.

Tras el acuerdo, alcanzado a finales de ese mes, la fuerza obrera se ha ido incorporando poco a poco a las obras, aunque aún restan algunas semanas para que se recupere la totalidad de la fuerza obrera.

Contexto electoral

GUPC emitió un comunicado en el que aseguró que la huelga afecta a las obras de ampliación, lo que derivará en un retraso de los trabajos. Mientras, fuentes de Sacyr señalaron a Vozpópuli que se trata de una circunstancia del país panameño y no relacionada con el consorcio ni siquiera con el cliente. No obstante, las fuentes oficiales no emitieron detalles concretos sobre el impacto de la huelga en los trabajos.

El presidente de Panamá, Ricardo Martinelli, visitó hace pocos días las obras en un acto, al parecer, no previsto inicialmente. El dirigente señaló que el ritmo de las obras iba en aumento y se mostró confiado de que los nuevos plazos establecidos tras el acuerdo entre GUPC y la ACP, esto es diciembre de 2015, se cumplirán.

La visita de Martinelli se produjo en la recta final de la campaña electoral en Panamá, unos comicios a los que el actual presidente no comparece, aunque sí la formación política fundada por él y que lidera, que presenta a su esposa como número dos.

Precisamente, las reivindicaciones y posterior huelga de los trabajadores de la construcción se enmarcan en este ambiente pre-electoral. Los expertos consideran que es el momento de realizar este tipo de movimientos una vez que todos los candidatos han definido sus posturas y programas electorales, en una campaña que se está caracterizando por las mutuas acusaciones de corrupción.

Para la tarde de este miércoles (madrugada hora española) estaban previstos nuevos encuentros entre los trabajadores y la patronal para tratar de llegar a un acuerdo.