El Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) ha remitido una decena de operaciones de financiación y refinanciación sospechosas de las antiguas Bancaja y Caja Madrid para que sean investigadas por la Fiscalía. Así lo ha hecho público el propio organismo público a través de un comunicado, en el que especifican que este mismo viernes su comisión rectora tomó la decisión de enviar dichas operativas "tras el análisis de los informes forensic recibidos", encargados a raíz de la toma de control del Estado en BFA-Bankia en 2012.

Las diez operaciones bajo sospecha se habrían gestado todas antes de 2010, según el comunicado, y habrían provocado unas pérdidas conjuntas de 1.503 millones de euros, según las estimaciones del FROB. "La operativa analizada en dichos expedientes se basa fundamentalmente en operaciones de financiación y refinanciación para la adquisición de inmuebles o participaciones en sociedades, que han dado lugar a importantes pérdidas para las entidades y presentan indicios de irregularidad operativa o no responden a una finalidad económica lógica", añaden desde el organismo controlado por el Ministerio de Economía.

Estas nuevas investigaciones se unen a las más de 25 investigaciones abiertas por presuntas irregularidades en la concesión de créditos y financiación por parte de las antiguas cajas de ahorros que posteriormente fueron rescatadas con dinero público. Con esta última remesa de expedientes, desde el FROB dan "por finalizado" los análisis de operaciones relacionados con las antiguas 7 cajas de BFA-Bankia.

Sospechas de blanqueo

La antigua cúpula de Bancaja y Banco de Valencia llevan años investigados por diversas tramas presuntamente delictivas. La 'Operación Coral', por ejemplo, implicaría no solo al expresidente José Luis Olivas, sino a otros seis antiguos altos cargos de la caja valenciana de los que se sospecha que habría desarrollado una compleja trama de ingeniería financiera para blanquear dinero a través de países como Holanda, Cancún, Suiza y Andorra.

La presunta estafa en la concesión de préstamos, además, ha conllevado la imposición de una fianza conjunta de más de 232 millones de euros a Olivas y otros cuatro exdirectivos de Bancaja, por delitos de estafa, apropiación indebida, administración desleal y blanqueo de capitales.