El balance del ex presidente del Gobierno, Felipe González, a su paso por el azaroso sector energético no puede ser más positivo para él. El ex jefe del PSOE, que ya trabaja en la defensa de los líderes opositores venezolanos encarcelados por Maduro, saldrá del consejo de administración de Gas Natural Fenosa (GNF) el próximo 14 de mayo, cuando la junta de accionistas del grupo renueve parte del máximo órgano de decisión.

González habrá estado de consejero independiente cuatro años y medio en total. Llegó en diciembre de 2010 y ha percibido desde entonces unos emolumentos anuales brutos de 126.500 euros, de forma que cuando abandone el cargo el mes que viene habrá ingresado más de medio millón de euros: en concreto, unos 566.000 €.

Fue 'fichado' en diciembre de 2010 por sus buenos contactos internacionales y sus conocimientos de la política latinoamericana y europea, según se dijo en su día. Pero González no tardó en perder el supuesto interés que en su momento manifestó por un sector tan apasionante como el energético, sometido tradicionalmente a vaivenes regulatorios y en el que un buen juego de lobby puede salvar más de una cuenta de resultados.

A principios de 2014, el ex presidente 'explotó' y dijo públicamente que se aburría en el consejo de la gasista catalana. Su salida parecía cantada para la junta de accionistas de ese año, pero una triquiñuela legal le ha permitido seguir cobrando un año más. Su mandato como consejero independiente vencía tres días después de la celebración de la junta, de forma que la compañía hizo una componenda para no cesarle.

Pudo dejar su puesto de independiente el año pasado pero no lo hizo: siguió cobrando aunque se aburría en las reuniones del consejo de la gasista

González, en lugar de pedir su relevo en alguno de los consejos posteriores a la junta, prefirió seguir en el cargo, aunque según fuentes cercanas al accionariado de Gas Natural poco o nada se ha dejado ver, en los últimos tiempos, en los consejos que cada mes celebra la compañía.

El político andaluz se ha centrado en los últimos meses en seguir muy de cerca los vaivenes de la política venezolana y finalmente ha aceptado asumir la protección legal del líder opositor, Leopoldo López, y del alcalde de Caracas, Antonio Ledezma, actualmente encarcelados.

Durante casi dos meses, González va a compaginar su nuevo rol con el de consejero de Gas Natural, una compañía que no tiene intereses en Venezuela. Sin embargo, uno de sus dos accionistas de referencia, Repsol (La Caixa es el otro), sí que cuenta con importantes activos petroleros en el país, valorados en unos 2.500 millones.

Este hecho ha provocado cierto nerviosismo en la cúpula directiva de ambos grupos energéticos, si bien González ya no ejerce desde hace meses como consejero y en breve ya no contará con esta atadura al dejar el puesto.