Primeros deberes para Marcelino Fernández Verdes como consejero delegado de ACS. El presidente del grupo, Florentino Pérez, ha encomendado al nuevo ejecutivo la misión de volver a explorar la posibilidad de una fusión con la filial Hochtief, de la que aún sigue siendo presidente. Pero, por el momento, las intenciones de Pérez han sido frenadas por Fernández Verdes: la operación resulta demasiado cara.

El presidente del grupo de construcción y servicios se ha vuelto a encontrar con problemas a la hora de afrontar la integración de las compañías desde el punto de vista societario. Precisamente, una de las labores de Fernández Verdes en los últimos años ha sido trasladar a Hochtief y a Cimic, la otra gran filial internacional de ACS, los esquemas de trabajo del grupo con el fin de que la integración fuera posteriormente más sencilla. Fue, teóricamente, la labor que retrasó la llegada de Fernández Verdes al consejo de ACS.

Sin embargo, la historia parece que irá para largo. El mensaje trasladado por el nuevo consejero delegado de la compañía es que la operación sería demasiado cara, en el entorno de los 3.000 millones de euros.

ACS se encuentra con un obstáculo similar al de otras oportunidades donde se ha planteado la operación: Hochtief está disparada en Bolsa, algo que deriva en una ecuación de canje excesivamente costosa para el grupo español. Hay que tener en cuenta que, actualmente, las capitalizaciones bursátiles de ACS (algo más de 10.500 millones de euros) y Hochtief (en torno a 10.000 millones) están muy cercanas. Pese a que comenzó el año en máximos históricos, la constructora alemana ha seguido revalorizándose desde enero, con un avance hasta la fecha del 20%.

Escenario más favorable

Al contrario de lo que sucedía en otras ocasiones en las que ACS se había planteado la fusión con Hochtief, determinadas circunstancias son ahora más favorables al grupo que preside Florentino Pérez. Entre ellas destaca el notable recorte de deuda llevado a cabo, que ha situado a la compañía con una envidiable ratio deuda/Ebitda en el entorno de 1.

Una derivada de este factor ha sido la obtención de rating para emitir deuda, que permitirá a ACS financiarse a través del mercado, que permaneció cerrado para la compañía durante muchos años por su abultado endeudamiento.

No obstante, el desbocado comportamiento bursátil de Hochtief no ha sido el único punto que ha desarbolado la estrategia de Pérez, que contaba con que ACS mostrara mayores avances en el parqué después de que concluyera la salida de accionistas como los March, a través de su sociedad de cartera Corporación Financiera Alba, y el grupo turístico Iberostar.

Una reacción notablemente alcista de ACS hubiera facilitado una posible ecuación de canje más favorable para los intereses de la compañía española.

Por el momento, el escenario no hace aconsejable ejecutar la fusión, al menos con el coste planificado por Florentino Pérez. Ha sido la conclusión alcanzado por un Fernández Verdes que, por lo demás, sigue muy ligado tanto a Hochtief como a Cimic (sigue presidiendo ambas) y menos al día a día del grupo, que continúa siendo casi en exclusiva del presidente.