Carles Vilarrubí, hombre de confianza del clan Pujol en los últimos treinta años, ha perdido su tercer cargo en menos de tres meses por su posicionamiento con el independentismo catalán. Madrid Horse Week (MHW) la empresa que organiza el evento hípico que esta semana se celebra en la capital española, ha apartado de la presidencia a Vilarrubí, decisión ratificada por la junta de accionistas de la compañía el pasado 26 de octubre.

El empresario barcelonés, que también ha salido del consejo de administración de MHW, ya fue cesado como vicepresidente de Banca Rothschield en España el pasado mes de septiembre. Y el 1 de octubre, el día de la celebración del referéndum ilegal en Cataluña, Vilarrubí dimitió como vicepresidente del FC Barcelona. 

El aumento de la tensión en Cataluña registrado durante los meses de septiembre y octubre llevaron a los consejeros de Madrid Horse Week a concluir que la imagen del certamen hípico podría resentirse si Vilarrubí se mantenía en la presidencia de la empresa, de la que además es uno de los principales accionistas. Y más aun después de que en 2015 el domicilio de Vilarrubí fuera registrado por la Guardia Civil en una operación en la que se investigaba a Jordi Pujol Ferrusola

Madrid Horse Week "es un proyecto a largo plazo", dicen fuentes de la empresa

Además, MHW cuenta con la la consideración por parte de los Presupuestos Generales del Estado de 2017 de "acontecimiento de excepcional interés público". La empresa ya logró esa consideración en los Presupuestos Generales del Estado para 2014.

La posición como presidente de Vilarrubí en MHW ponía así en riesgo un evento en el trabajan más de medio millar de personas y que por una semana convierte a Madrid en el centro de la hípica a nivel mundial. La quinta edición de Madrid Horse Week, que se celebra entre el jueves y el domingo, en el recinto de Ifema, reúne a unos 40.000 visitantes y 90 expositores y albergará, un año más, la Copa del Mundo de Salto y la Copa del Mundo de Volteo. 

Primer accionista

De acuerdo a las últimas cuentas de MHW, del ejercicio terminado en septiembre de 2016, la empresa se encontró el pasado año incursa en causa legal de disolución. MHW registró pérdidas de 170.105 euros (5.499 euros de beneficio en 2015), y sus ingresos fueron de 201.407 euros (239.150 euros en 2015).

La compañía, constituida en el año 2012, explica en sus cuentas que el consejo de administración elaboró el 17 de noviembre de 2016 un informe para proponer a los socios las medidas necesarias para restablecer el equilibrio patrimonial, y que analizado el informe se decidió reducir el capital social.

Madrid Horse Week.

Tras la operación de reducción de capital, las sociedades Oxer Sport y Subastaelite se convirtieron en sus principales accionistas, cada una de ellas con el 40% del capital de MHW. Oxer Sport es una sociedad domiciliada en Guipúzcoa, creada en el año 2004, presidida por Carles Vilarrubí, dedicada al marketing deportivo especializada en el mundo hípico.

En 1996 fue nombrado consejero de Telefónica, presidida por Villalonga

En 2016 Oxer Sport ingresó 5,6 millones de euros, 2,2 millones más que en 2015, y ganó 255.630 euros (33.542 euros de beneficio un año antes), según las últimas cuentas depositadas en Registro Mercantil, a las que Vozpópuli ha accedido a través de Insight View.

Madrid Horse Week "es un proyecto a largo plazo", advierten fuentes cercanas a la compañía. "Los beneficios para la empresa ya llegarán; ahora ya es una realidad que es un evento beneficioso para la ciudad de Madrid", añaden. Las pérdidas registradas, apuntan las mismas fuentes, "se deben a que los costes de producción de un evento de estas características son muy importantes, y los ingresos muy difíciles de garantizar", y aseguran que MHW "nunca nació con un afán de ser un gran negocio, todos somos amantes de la hípica".

Hombre de Pujol

Carles Vilarrubí (Barcelona, 1954) ha ocupado un espacio privilegiado en la cocina del proceso independentista catalán desde que a principios de los años ochenta acompañara a Jordi Pujol en sus viajes en coche por Cataluña captando votos para Convergència.

Cuando Pujol se hizo con el gobierno de la Generalitat, Vilarrubí fue ocupando cargos de responsabilidad en distintas empresas públicas, Catalunya Radio, las loterías catalanas, hasta que a mediados de los años noventa fue colocado en el consejo de administración de La Seda, donde coincidió con Artur Mas. En mayo de 2015 el entonces presidente de la Generalitat, Artur Mas, concedió a Vilarrubí la Creu de Sant Jordi "por su significativa presencia en la vida económica y social de Catalunya a través de distintas empresas e instituciones".

Carles Vilarrubí y Sol Daurella.

En 1996, coincidiendo con los pactos de Gobierno de José María Aznar, Vilarrubí fue nombrado consejero de Telefónica, cuando la operadora estaba presidida por el amigo de la infancia del expresidente del Gobierno español, Juan Villalonga. A finales de la década de los noventa, Vilarrubí se casó con la que hoy es la mujer más rica de Cataluña, Sol Daurella, presidenta de la embotelladora europea de Coca Cola y miembro del consejo de administración de Santander.

En octubre de 2015 la policía registró el domicilio de Vilarrubí en Barcelona, por orden del juez José de la Mata, de la Audiencia Nacional, en la investigación seguida contra Jordi Pujol Ferrusola, primogénito del expresidente de la Generalitat. Vilarrubí está imputado en dicho proceso y en diciembre del pasado año declaró en la Audiencia Nacional para dar explicaciones sobre una cuenta abierta en Andorra a su nombre.

El pasado 1 de octubre, el día de la celebración del referéndum ilegal en Cataluña, Vilarrubí dimitió como vicepresidente del FC Barcelona. El equipo de fútbol jugó a puerta cerrada el partido de liga contra Las Palmas por decisión del presidente, Josep Maria Bartomeu. Un exdirectivo del FC Barcelona con el que ha contactado este diario cuenta que Vilarrubí, que pasó a formar parte de la directiva del club en 2010, quería forzar a Bartomeu a tomar una posición contundente a favor del independentismo. "Aunque desde Madrid pueda parecer que Bartomeu ha llevado al Barça a una posición radical, en realidad ha estado tratando de contener a los directivos más extremistas", dice.