Ángel de Cabo, célebre por las adquisiciones de Marsans y Nueva Rumasa cuando se encontraban en situación concursal, y actualmente encarcelado por el saqueo de la primera, ha encontrado el relevo ideal para que asuma el control de algunas de las instrumentales que componen su entramado societario: José Ramón Blanco Balín, imputado por la trama Gürtel y relacionado con otras operaciones contra el blanqueo de capitales.

En concreto, Blanco ha tomado el control de las sociedades Valmur Asesores y Shatterproof, relacionadas con el entorno de De Cabo. La primera de ellas prueba que la relación entre Ramón Blanco y Ángel de Cabo viene de lejos. De hecho, Valmur se denominaba anteriormente R Blanco Asesores Fiscales, según consta en la documentación incorporada al sumario de la ‘operación Crucero’.

En 2009, Ángel de Cabo toma el control de la sociedad y la utiliza para ampliar su entramado empresarial y entrar en contacto con el Grupo Martínez Núñez, al que le compra la constructora Teconsa. Esta compañía acababa por aquel entonces de entrar en concurso de acreedores, momento que aprovechó De Cabo para comprarla.

La operación de Teconsa fue la primera de gran magnitud realizada por De Cabo y empleó un ‘modus operandi’ muy similar al que después trasladó a Marsans y Nueva Rumasa: hacerse con las riendas de una compañía con problemas y proceder a su liquidación fraudulenta aunque, en el caso de Teconsa, no se llegó a este extremo.

El saqueo de Trapsayates

En el caso de Teconsa, el que fuera su presidente antes de la llegada de De Cabo, José Luis Martínez Núñez, fue imputado en la 'trama Gürtel' por una serie de contratos adjudicados a Radio Televisión Valenciana. Ramón Blanco también aparece como imputado en esta causa y ahora, cuando Ángel de Cabo se encuentra en la prisión de Soto del Real, ha vuelto a tomar el control de Valmur Asesores.

Sin embargo, éste no es el único caso de traspaso de poderes. El que llegó a ser vicepresidente de la petrolera Repsol también se ha hecho con las riendas de Shatterproof, una instrumental del entorno de De Cabo en la que figuraba como administrador único Possibilitum Business, la sociedad que el liquidador empleó para hacerse con Marsans después de que ésta presentara concurso de acreedores.

El protagonismo de Shatterproof en la ‘operación Crucero’ se concentra en la gestión de Trapsayates, la única de las filiales de Marsans que era realmente rentable y que fue aprovechada por De Cabo para completar su saqueo. Un informe remitido al Juzgado de Instrucción número 6 de Madrid, incorporado al sumario del caso, señala que Shatterproof llegó a ser administrador único de Trapsayates, dedicada a la gestión y explotación de puertos deportivos y puntos de amarre.

Amnistía fiscal

De acuerdo con el documento, la labor de Shatterproof en Trapsayates consistió en su despatrimonialización, principalmente articulada con la cesión de la explotación de los puntos de amarre del puerto menorquín de Mahón a una sociedad controlada por un testaferro de De Cabo, llamado Jorge García Téllez que, de esta forma, pasaba a embolsarse los beneficios que le corresponderían a Trapsayates.

Pues bien, Shatterproof también ha pasado a estar controlada ahora por Ramón Blanco, junto a Valmur Asesores. No se descarta que algunas otras instrumentales de De Cabo sigan el mismo camino.

Los últimos movimientos de Blanco Balín han estado relacionados con la denominada amnistía fiscal. Así, Blanco se encuentra entre los que han acogido a esta medida excepcional al proceder a legalizar algo más de medio millón de euros. Además también ha repatriado recientemente una sociedad que estaba domiciliada en el paraíso fiscal de Antillas Holandesas