Es un comentario habitual entre empresas del sector logístico que Amazon estaría haciendo pruebas para lanzar su propia compañía logística y dejar de lado a Seur, MRW y otras con las que viene trabajando desde prácticamente sus inicios. Con la aparición en las últimas semanas de paquetes entregados por Amazon Logistics en zonas como Sevilla o Valencia, ganaba enteros la idea temida por el sector de que la compañía de e-commerce podría tirar por su cuenta, dejando de lado a sus partners de paquetería.

Sin embargo, fuentes del sector han confirmado a este diario que Seur y otros de los grandes proveedores logísticos de Amazon han firmado renovaciones de sus contratos con la compañía para 2018. Desde Seur se ha asegurado a este diario que "hemos consolidado nuestra colaboración, que dura ya varios años". Por su parte, en MRW no han respondido.

La compañía de franquicias de paquetería catalana ha sonado también como posible adquisición de Amazon para integrar la cadena logística dentro de su estructura. Desde la compañía de Seattle no se pronuncian en ningún caso sobre los "rumores" del mercado, rumores, eso sí, que en ocasiones se acaban cumpliendo, como la apertura de centros logísticos.

Los norteamericanos acordaron a principios de este año un acuerdo preferente con Correos Express con el objetivo de ir dando cada vez menos importancia a su socio tradicional, Seur, y aumentar con la empresa pública hasta los 150.000 paquetes diarios para final de este año.

Problema de rentabilidad

El 'efecto Amazon' ha generado entre las grandes empresas de paquetería un sentimiento de amor/odio. Aunque algunas como Seur han hecho estandarte de su alianza con el gigante del e-commerce, a su vez reconocían que las rentabilidades por entrega que les ofrecía ponían en peligro la continuidad de este negocio. En los últimos meses, el objetivo de las grandes paqueteras es ofrecer un servicio de valor añadido con alta presencia tecnológica para poder cobrar más caras sus entregas.

Mientras tanto, el crecimiento del comercio electrónico en general (con nuevos agentes como El Corte Inglés o Zara, que han entrado con fuerza) ha aumentado la demanda de los proveedores de paquetería. El e-commerce creció un 21% en 2016, según datos de CNMC, hasta una facturación de 24.185 millones de euros.