Nueva ración de problemas en el exterior para las constructoras españolas. El consorcio adjudicatario del contrato para la construcción de la línea 2 del metro de Lima, en el que participan los grupos ACS y FCC, ha reclamado al Gobierno de Perú una notable indemnización debido a los retrasos que están sufriendo las obras y que las constructoras atribuyen en la tardanza del Ejecutivo en facilitar al consorcio los terrenos para llevar a cabo los trabajos. En total, el consorcio solicita compensaciones por valor de 263 millones de dólares (unos 235 millones de euros).

Las obras se iniciaron según lo previsto, a comienzos de 2015, pero los problemas no tardaron en aparecer. La prueba es que los trabajos acumulan una demora superior a un año en un plazo de apenas 21 meses. El consorcio ha optado por plantarse antes de que la factura alcance un tamaño descomunal. El contrato para la construcción de la segunda línea del suburbano limeño es uno de los mayores logrados por empresas españolas en el exterior, con una cuantía total cercana a los 4.000 millones de dólares.

Por el momento, el primer paso ha sido abrir una negociación con el Gobierno local, según han indicado a Vozpópuli fuentes próximas al consorcio. Las conversaciones se encuentran en una fase inicial; de hecho, la primera reunión formal se produjo el pasado viernes, una primera toma de contacto a la que se espera que sigan otros encuentros para intentar llegar a un acuerdo.

No obstante, el consorcio tiene claramente definida su estrategia, de modo que si no logra las compensaciones que reclama al Ejecutivo peruano presentará una demanda ante el Ciadi, el sistema de arbitraje para inversiones dependiente del Banco Mundial.