La recuperación económica que ha ganado fuerza en el mes de junio se ha traducido en un impulso de la demanda interna que ha disparado las ventas de las empresas españolas, lo que las ha llevado a realizar en el pasado mes la subida de precios más pronunciada desde febrero del año 2000.

Según recoge el último informe de la consultora Markit, el crecimiento de los nuevos pedidos en las compañías de España fue el más fuerte que se registra desde junio del año 2000, aunque la fuente de demanda fue principalmente a nivel nacional, ya que el incremento de pedidos de clientes del extranjero fue "decepcionante".

Este tirón de la demanda ha llevado a las compañías a vivir en un solo mes el aumento de actividad comercial más rápido de las dos últimas décadas y, en consecuencia, a subir los precios.

Se trata de empresas proveedoras de servicios y comercialización de bienes, entre las que destacan las de la hostelería, restauración y transporte, que han experimentado un aumento considerable de la demanda a medida que se alivian las restricciones para combatir la pandemia.

"Una amplia gama de productos y servicios aumentaron de precio en junio. Estos incluyeron unos mayores costes relacionados con el combustible, el transporte y los servicios públicos, además de un aumento en general de los gastos relacionados con el personal. Dicho incremento sirvió para afianzar el aumento más pronunciado de los precios pagados en general desde julio de 2008", explican los expertos de la consultora.

El aumento de la demanda llevó también a las compañías a aumentar las contrataciones, tal y como se ha observado en los datos de afiliación del mes de junio, en el que se crearon 233.000 empleos en todas las ramas de actividad.

Suben los costes de las empresas

Pese a que las empresas subieron precios, sus márgenes de beneficio no crecieron de forma proporcional ya que tuvieron que hacer frente, por su parte, a un encarecimiento de las materias primas que utilizan.

"La inflación de los precios de los insumos registró una tasa récord y tanto el sector servicios como el manufacturero experimentaron aumentos rápidos de sus costes, hecho que ayudó a explicar un incremento récord de las tarifas cobradas", detallan.

La subida de precios que llevaron a cabo las empresas españolas está en línea con el comportamiento que tuvieron el mes pasado las compañías europeas, que experimentaron también un encarecimiento de los costes y, en consecuencia, también elevaron los precios.

Presiones inflacionistas al alza

"La recuperación económica de Europa se aceleró en junio, pero las presiones inflacionistas también se han disparado. Los negocios están en auge en el sector servicios de la zona euro, y la actividad comercial se ha expandido a un ritmo jamás observado en los últimos 15 años. Al combinar esta expansión con el impresionante crecimiento observado en el sector manufacturero, las encuestas del PMI sugieren que la economía de la región está funcionando a toda máquina a medida que avanza hacia el verano", apuntan.

La subida de precios queda confirmada en los datos de inflación que se están publicando estos días. Este mismo lunes se conocía que la inflación media de los países de la OCDE repuntó en mayo hasta el 3,8% y subirá aún más en el mes de junio.

En la Eurozona la tasa de inflación interanual se ha situado en el 1,9% en el mes de junio; mientras que en España los precios han sido un 2,6% más elevados que hace un año, según los datos adelantados a cierre de mes por el Instituto Nacional de Estadística. La subida se debe al precio de los carburantes, ya que la inflación subyacente -que no mide los precios ni de la energía ni de los alimentos por ser más volátiles- sólo subió un 0,2%.