Los empleados de supermercados solicitan a Sanidad ser vacunados como personal esencial. Tras varios meses de pandemia, en los que el personal de las tiendas de alimentación se ha mantenido en sus puestos de trabajo incluso durante los meses del confinamiento, consideran que deberían estar incluidos en el grupo 6 de vacunación, el que engloba a "colectivos en activo con una función esencial para la sociedad".

En este colectivo, según el plan, están de momento incluidos las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, Emergencias y Fuerzas Armadas, así como docentes y personal de educación infantil, primaria y secundaria y educación especial. Para los trabajadores de supermercados e hipermercados, su vacunación también resulta indispensable; una reclamación que ya están recogiendo los sindicatos, que apelan a que el personal de este sector "sea catalogado como prioritario en el calendario de vacunación", en palabras de Fasga. Más concreto, no obstante, está siendo UGT, que esta semana ha remitido una misiva a la ministra de Sanidad para solicitar que los trabajadores sean incluidos en el grupo 6.

"Ese colectivo ha sido considerado en todas las etapas de la pandemia, incluyendo aquellas más restrictivas, como un colectivo de esencial necesidad para la sociedad, constituyendo uno de los grupos de población que, cuando nos hemos visto obligados al confinamiento más extremo, ha seguido trabajando no solo a pleno rendimiento, sino con un grado de exposición al virus extremadamente alto, por las condiciones propias de su actividad", explica la secretaria federal del sector del comercio en el sindicato, Cristina Estévez, en la carta que ha sido consultada por Vozpópuli.

Trabajan no solo a pleno rendimiento, sino con un grado de exposición al virus extremadamente alto, por las condiciones propias de su actividad

En las líneas enviadas a la ministra de Sanidad, Carolina Darias, Estévez insiste: "Se trata de que el entorno laboral de estos trabajadores y trabajadoras es uno de los más propicios para los contagios y expansión de los mismos: entornos cerrados, escasa o nula ventilación, largos periodos de tiempo en ese círculo cerrado, etc.".

Una demanda a la que, a título individual, se han sumado varias cadenas de supermercados, según confirman a este periódico fuentes del sector. No obstante, las patronales que representan al sector (Aces y Asedas en el ámbito de supermercados; Anged en grandes superficies) se limitan a reseñar que los empleados de la cadena alimentaria y de bienes de primera necesidad son un sector esencial "que no se puede parar y en los que, en la mayoría de posiciones no se puede teletrabajar, por lo que sería conveniente no demorar en el tiempo el proceso de vacunación de sus profesionales".

Justificación de Sanidad

Fuentes del grupo técnico que asesora al Ministerio de Sanidad en la elaboración de la Estrategia de Vacunación explican a Vozpópuli que estuvieron mucho tiempo "dando vueltas a qué servicios considerar esenciales". Finalmente, optaron por un "sentido clásico" del término, y argumentan que los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado tienen un papel muy importante no solo para el funcionamiento de la sociedad, sino también para la aplicación de las medidas de Salud Pública.

Dichas fuentes también recuerdan que "el número de dosis es limitado" y que no es que hayan descartado a la distribución alimentaria de la vacunación, sino que han "optado por una serie de servicios". También entra en juego, apuntan, la factibilidad y accesibilidad. "El grupo de policías nacionales es un grupo muy identificable. Es fácil controlar su proceso de vacunación y que no se cometan abusos", manifiestan.

Salud Pública los considera también esenciales

Desde la Sociedad Española de Medicina Preventiva, José Luis Barranco defiende que si "se consideraron esenciales desde la primera ola deberían ser priorizados a la hora de vacunarlos. No sé si antes o después de los docentes. Pero si fueron esenciales también tienen que serlo a la hora vacunación".

Si se consideraron esenciales desde la primera ola deberían ser priorizados a la hora de vacunarlos

Este especialista subraya en que "los profesionales de Salud Pública queremos vacunar a todo el mundo, pero ahora no hay vacunas". Eso sí, esta sociedad científica aboga porque no se pierda de vista la importancia de proteger a los más vulnerables: "Nos gustaría que se vacunara a los más mayores y a los que más multimorbilidad tienen en primer lugar".

Rafael Ortí, presidente de la Sempsph, aboga por considerar a estos profesionales como personal esencial de segunda línea. "Cualquiera que atiende al público (supermercados, tiendas) deberían estar ahí. Eso sí, nunca pueden sustituir a los que se mueren, es decir, a las personas con mayor riesgo". Por ello, Ortí considera que la prioridad de vacunación en el colectivo de trabajadores de supermercado debería recaer en los mayores de 55 o con enfermedad de riesgo.

Con todo, la demanda de los empleados de supermercados se suma a la de otros trabajadores como los de Correos, que también se han mantenido en activo durante toda la pandemia, que reclaman ser vacunas también con prioridad "por ser un colectivo laboral en contacto directo con la ciudadanía, a la altura, si no más, que los colectivos a los que sí atienden como esenciales".