Los empleados del PSOE quieren una mejora de su salario y de sus condiciones laborales. Y al partido que lidera Pedro Sánchez no le queda más remedio que sentarse a negociar. El convenio de los trabajadores de la formación socialista finalizó en 2019 y la plantilla quiere ahora beneficiarse de las victorias electorales que, a su vez, han generado buenas noticias para las arcas de la empresa. 

Según informan fuentes sindicales a Vozpópuli, el propio partido ha denunciado el convenio. Un trámite legal habitual cuando finaliza la vigencia del convenio o al termino de la prórroga del mismo. En este caso, los sindicatos y el PSOE habían pactado en 2018 prorrogar su convenio durante un año. Pero, ya en 2020, el partido y los representantes sindicales tienen la obligación de sentarse para renovar este acuerdo. 

Nuestras pretensiones son mejorar tanto las condiciones como los salarios”, explica un representante sindical. La dificultad que tiene este proceso es que el partido cuenta con un convenio por cada centro de trabajo. Es decir, Ferraz tiene su acuerdo con trabajadores, el grupo parlamentario tiene otro y las divisiones autonómicas cuentan con su propio convenio. 

Desde la formación socialista confirman este escenario. "Efectivamente, se ha acordado por el PSOE y la representación de los trabajadores de la sede central del PSOE, el Grupo Parlamentario Socialista de Cortes Generales y de los trabajadores de Madrid y Valencia, la negociación de un nuevo convenio colectivo", explican desde el partido a este medio. 

La intención del PSOE es que esta negociación se realice en un marco más amplio para que lo negociado pueda aplicarse a todos los trabajadores del PSOE, estableciendo unas condiciones comunes para todos los trabajadores, sin perjuicio de las particularidades de cada centro de trabajo. La mayor masa de trabajadores afectados por este convenio son asesores y administrativos que, según explican fuentes conocedoras proceso, sólo entre Ferraz y el Congreso rondan la cifra de 200 empleados.

Compensar el recorte de 2012

Empresa y sindicatos se deberán poner manos a la obra cuanto antes, aunque todavía las negociaciones entre ambas partes no han comenzado. La representación sindical estará monopolizada por UGT. Un sindicato que cuenta con la totalidad de la portavocía de los trabajadores en este partido, excepto algún representante de CCOO en territorios como la Comunidad de Madrid. 

Tras el año de transición en 2019, este año es una oportunidad para los trabajadores del PSOE para recuperar lo perdido en 2012. La formación que lidera Pedro Sánchez pactó con el Comité de Empresa ese año una ERE junto con rebajas salariales, bajas incentivadas, recolocaciones y prejubilaciones.

Actualización de las condiciones

Desde la formación socialista aseguran que su objetivo en este proceso es pactar un condiciones para sus trabajadores que "actualicen y mejoren las condiciones que regulan las condiciones de trabajo de los trabajadores del PSOE". Desde el partido que lidera Pedro Sánchez creen que se deben establecer un convenio más acorde con la realidad de las relaciones laborales actuales, modernizándolas, e incluyendo nuevas normas. 

Unas reformas del convenio que estarían centradas en la conciliación de la vida familiar y laboral, medidas de igualdad entre hombres y mujeres, políticas de formación y gestión en respeto a la diversidad en el ambiente laboral, formación, concreción de categorías profesionales y carrera profesional.

Una decisión que se justificaba por el descenso de los ingresos tras el resultado electoral de los socialistas en 2011. Según explican estas mismas fuentes, el recorte salarial que sufrieron los trabajadores llegó a superar el 25%. Los representantes de las trabajadores ya cuentan con una plataforma o borrador del convenio para el inicio de la negociación con el PSOE.