Los trabajadores de Airbus intentan evitar a toda costa los 1.600 despidos que prepara la compañía y han flexibilizado el tiempo y las condiciones para permanecer en 'saldo negativo' con la empresa, según consta en el acuerdo al que ha tenido acceso Vozpópuli. De esta forma, el fabricante europeo podrá prescindir de parte de la plantilla cuando lo necesite y los empleados seguirán cobrando su salario íntegro, pero 'deberán' cumplir con esas horas cuando se recupere la actividad.

Esta fórmula no se aplica de forma colectiva, sino particularmente a cada trabajador, sin necesidad de notificarla a las administraciones públicas. Hasta ahora y según consta en el convenio, Airbus sólo podía aplicarla durante 150 horas al año y por persona, con una negociación previa de mínimo siete días y con la voluntad manifiesta del afectado.

A partir de este jueves 1 de octubre no sólo se amplía el periodo a 250 horas (un mes y medio aproximadamente en el caso de una jornada completa), sino que deja abierta la puerta a ampliarlo aún más en aquellos centros donde se considere necesario por la pérdida de carga de trabajo. Además, no será necesario el preaviso y la negociación; por lo que se suprime incluso el carácter voluntario, pudiendo hacerlo ahora de manera forzosa. 

Airbus no descarta un ERE

Los sindicatos trabajan en "medidas transitorias" para superar la falta de trabajo sin que esto suponga una pérdida de empleo. Las nuevas 'reglas' se aplicarán a partir de este jueves "en casi todos los centros y en múltiples áreas", y aunque por el momento se desconoce el número exacto de personas afectadas se espera "una cifra elevada".

"Es un mecanismo de flexibilidad para paliar esta situación de falta de carga de trabajo que en la práctica se traduce en procesos de expedientes de regulación de empleo, con mermas económicas para el trabajador y para las arcas públicas", explican fuentes cercanas a la negociación. "250 horas por 11.000 trabajadores que somos en la actualidad es un volumen de horas y de empleo muy importante", añaden. 

Los empleados a los que se les aplique este 'saldo negativo de horas' a favor de la empresa deberán estar activos, es decir, no podrán estar incluidos en un ERTE. Hay que recordar que la inmensa mayoría de los trabajadores del área comercial (Airbus Operations) están suspendidos de empleo de forma parcial, alrededor de 3.000 personas. Fuentes del sector indican que la compañía ha manifestado su intención de ampliar el ERTE, aunque no se han dado más detalles sobre el asunto.

Pese a todo, la dirección de Airbus tampoco ha descartado el despido colectivo con el que lleva amenazando meses, que puede afectar a más de 1.600 personas. Los sindicatos han mostrado su oposición a esta medida y han reclamado a la empresa que no tome una decisión hasta que culminen los trabajos de la mesa sectorial en la que está participando el Gobierno.