Las empleadas del hogar que desde la irrupción de la pandemia han accedido al subsidio de desempleo que el Ejecutivo creó específicamente para ellas han cobrado de media 122 euros mensuales en el año 2020.

Según los datos del Servicio de Empleo Público Estatal (SEPE) a los que ha accedido Vozpópuli a través del Portal de Transparencia, a fecha de 5 de enero de este año un total 55.994 empleadas del hogar han solicitado esta prestación y a 40.349 de ellas (el 72%) se le ha concedido. Hay 10.495 expedientes que han sido denegados y 5.150 que todavía están pendientes de resolución, porque hay documentos que faltan en las solicitudes.

Esto significa que sólo una de cada diez empleadas del hogar que estaban dadas de alta a la Seguridad Social en nuestro país antes de que irrumpiera la covid-19 han podido acceder a esta prestación, la única cobertura disponible para ellas, ya que no pueden optar a la prestación por desempleo.

El Ministerio hizo público a cierre del año pasado que el gasto total en prestaciones para empleadas del hogar había sido de 46,98 millones de euros en 2020, lo que supone que la cuantía media que han recibido estas trabajadoras es de 1.164 euros en el total del ejercicio.

Teniendo en cuenta que la prestación se habilitó con efecto retroactivo con fecha de inicio en el estado de alarma, el 14 de marzo, las trabajadoras han podido cobrar nueve meses y medio como máximo, lo que deja una cuantía media mensual de 122 euros.

La precariedad de este colectivo

Este subsidio cubre tanto a las empleadas del hogar que han dejado de trabajar completamente (unas 13.000 desde el inicio de la pandemia) como a aquellas de las que han prescindido parcialmente y ahora trabajan menos horas. En este último caso, la suma de su sueldo y la prestación no puede superar el Salario Mínimo Interprofesional (SMI), de ahí que el presupuesto ejecutado haya sido tan bajo.

En los últimos años, pese a la mejora económica que ha vivido el país y el crecimiento del PIB, la afiliación de las empleadas del hogar no ha parado de caer, lo que se explica en parte por los incrementos que se han producido recientemente en el SMI que las ha empujado a la economía sumergida, tal y como reconoció el exsecretario de Seguridad Social, Octavio Granado.

El colectivo de empleadas del hogar ha sido tradicionalmente uno de los más precarios del sistema laboral, ya que en muchos casos su empleador prefiere no darlas de alta (para ahorrarse la cotización a la Seguridad Social) y en otros casos su sueldo no llega al salario mínimo.

Tanto es así que la Inspección de Trabajo acaba de lanzar una campaña para presionar a aquellos que tengan contratadas a empleadas del hogar para que les suban el sueldo al menos hasta el nivel que estipula el salario mínimo: 7,43 euros por hora efectivamente trabajada, como recoge el real decreto-ley que regula el SMI.

El 95% son mujeres y, de ellas, el 57% españolas

Un 95,5% de las personas que se dedican al empleo doméstico en España son mujeres y, de ellas, el 57% son de nacionalidad española y el 43% extranjeras.

La mayoría de las empleadas del hogar españolas tienen entre 50 y 60 años, mientras que las extrajeras que se dedican a esta labor son predominantemente más jóvenes, siendo el colectivo de 30 a 40 años el más numeroso.