¿Quién quiere ser embajador de Estados Unidos en España? De momento, nadie. La Administración estadounidense prevé que hasta después de verano, posiblemente, no llegue un nuevo representante a su embajada en Madrid.

Tradicionalmente el cargo de embajador de Estados Unidos en España es ocupado por un donante a la campaña electoral del candidato que gana las elecciones en el país.

Donald Trump designó al inversor Duke Buchan, quien donó 0,94 millones de dólares a su candidatura; Barack Obama nombró a James Costos, quien contribuyó con 3,4 millones de euros a la segunda campaña del expresidente de Estados Unidos.

Duke Buchan, embajador de EE UU en España nombrado por Donald Trump.

Pero tras la salida de Buchan de la embajada estadounidense en Madrid, el pasado mes de enero, la plaza sigue vacía y así seguirá unos meses más.

Joe Biden ha recuperado la retórica de la guerra fría", comentan fuentes demócratas en España

"Con la elección de un nuevo presidente siempre se empiezan a hacer quinielas sobre quién ocupará tal embajada", comentan fuentes de la organización demócrata en España consultadas por este diario. "Pero en esta ocasión no ha sonado ningún nombre para Madrid, se ha elucubrado con la vuelta de Costos, pero ahora está más centrado en el desembarco de HBO en España", añaden.

Las mismas fuentes indican que el actual presidente, Joe Biden, ha retomado "la retórica de la guerra fría", y recuerdan las recientes declaraciones de este en las que calificaba de "asesino" al presidente ruso, Vladimir Putin.

"Ahora mismo tienen más importancia las embajadas asiáticas que las de Europa Occidental", apuntan. En el primer encuentro bilateral entre Estados Unidos y China bajo la presidencia de Biden, celebrado esta semana en Anchorage (Alaska), han quedado patentes los desencuentros entre las dos potencias, con reproches ante las cámaras de los periodistas lanzados entre los representantes de ambas administraciones.

James Costos, embajador de EE UU nombrado por Barack Obama.

La menor importancia que la Administración estadounidense aparentemente está dando a su relación diplomática con España ha quedado reflejada en la escasa comunicación oficial de alto nivel que ha mantenido con el Ejecutivo español desde que Biden accediera a la Casa Blanca, hace dos meses.

Biden y Sánchez no han hablado y la Secretaria del Tesoro, Janet Yellen, no ha contactado con la Administración española

El 2 de febrero se produjo el primer contacto entre ambos gobiernos con una llamada del asesor de Seguridad Nacional de Biden, Jake Sullivan, a la asesora diplomática de Sánchez en La Moncloa, Emma Aparici. Un par de semanas después, la ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya, mantuvo su primer contacto con el secretario de Estado norteamericano, Antony Blinken.

¿Quién quiere ser embajador de EE UU en España?
Janet Yellen, Secretaria del Tesoro de EE UU.

Todavía no se ha producido conversación oficial entre Biden y Pedro Sánchez. Y la Secretaria del Tesoro, Janet Yellen, ha mantenido numerosos encuentros telefónicos ya con ministros de Economía de medio mundo, entre otros con los de México, Corea del Sur, Italia o Grecia, pero no todavía con un alto cargo español. Yellen, expresidenta de la Reserva Federal de Estados Unidos, es en la actualidad uno de los mayores referentes de la economía internacional.

Paso por el Senado y el FBI

El nombramiento por parte de la Administración estadounidense de su embajador en España "suele ser una decisión del presidente, tradicionalmente así ha sido, un donante o colaborador de la campaña", explican fuentes cercanas a la Embajada de Estados Unidos en Madrid.

El candidato a embajador tiene que ser ratificado por el Senado de EE UU y es investigado por el FBI

"Para España no se designa un diplomático de carrera; sin graves problemas en la Unión Europea, los embajadores con carrera diplomática se reservan para lugares más conflictivos, y para países como España se nombran normalmente a personas con un perfil más empresarial", dicen.

Las mismas fuentes cercanas a la Embajada explican que el proceso de designación del próximo embajador parte primero de la decisión de la Casa Blanca, que después tiene que ser ratificado en el Senado.

"El aspirante al puesto tiene que testificar ante el Comité del Senado y es investigado a fondo por el FBI", indican. Después, el candidato "debe renunciar a sus puestos en empresas privadas, España tiene que aprobar el nombramiento, y finalmente el pleno del Senado lo ratifica".

En todo caso, comentan las fuentes consultadas, el próximo embajador seguirá una estela de actuación similar a la de sus antecesores en el cargo, impulsando la relación económica entre los dos países y manteniendo en lo posible el marcaje al régimen chavista de Venezuela.

Habrá que ver cómo digiere la Administración Biden, dada esa vuelta a la retórica de la guerra fría, la presencia de una vicepresidenta del Gobierno perteneciente al Partido Comunista Español (Yolanda Díaz, próxima vicepresidenta tercera del Gobierno, Ministra de Trabajo y militante del PCE), así como las relaciones económicas y políticas entre España, Venezuela y China.