En abril y mayo, el precio de la luz se ha disparado. La culpa es de los derechos de emisión de CO2. Los permisos que da Europa para contaminar están caros. Un escenario que no puede controlar el Gobierno, aunque ha decidido mover ficha en otro sentido. Este martes, el Consejo de Ministros pondrá encima de la mesa reducir los beneficios caídos del cielo (windfall profit, en inglés), el mecanismo que paga a la nuclear e hidráulica al mismo precio que a las fuentes más contaminantes. Un golpe de 800 millones de euros a las eléctricas.

Según estiman los analistas de JPMorgan en un informe, al que ha tenido acceso Vozpópuli, el anteproyecto de ley que planea aprobar este martes Moncloa reduce en un total de 798 millones de euros el resultado bruto de explotación (Ebitda) en 2022 de Endesa, Iberdrola, Naturgy y EDP. El banco de inversión basa este cálculo en un recorte de diez euros/megavatio por hora a la producción de la nuclear y la hidráulica. 

“Si el plan es limitar los precios de la nuclear e hidroeléctrica entre los 50 y los 55 euros/MWh, es decir, un recorte pero en base a un precio objetivo realizado, el impacto frente a nuestras estimaciones y el consenso sería menor, ya que el consenso descuenta los precios al por mayor superior a 50 euros/MWh entre 2022 y 2025”, explican desde JPMorgan. “Las empresas aún podrían tener una compensación parcial del alza en la capacidad renovable no afectada”, añaden los analistas de la entidad.

El mayor impacto llegará en Iberdrola. La propuesta del Gobierno reduciría en 368 millones de euros el Ebitda de 2022 de la eléctrica que preside Ignacio Sánchez-Galán. La rebaja en Endesa se elevaría hasta los 329 millones de euros, 82 millones para Naturgy y 19 millones de EDP. En términos de beneficio neto, el tijeretazo del Gobierno quitaría un 1,5% de las ganancias que se estima que generará EDP en el próximo año (-14 millones), un 4,5% del de Naturgy (-61 millones) , 6,8% del de Iberdrola (-276 millones) y restaría el 13% del beneficio de Endesa, que se eleva hasta los 246 millones de euros.

La intervención del Gobierno siempre es una mala noticia”, adelantaban este lunes los analistas de JPMorgan antes de que las grandes eléctricas se desplomasen en Bolsa. ”Creemos que el mercado podría sobreactuar en el lado negativo y veríamos reacciones muy negativas en el precio de las acciones como una compra potencial oportunidad”, añadían en su informe.

Contra las eléctricas y la senda verde

Desde el mercado explican a este medio que la posible propuesta del Gobierno “parece” que afectaría a las tecnologías no emisora de CO2. “Esto estaría contra la lógica de incentivar esta tecnología en el marco del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima 2021-2030 (PNIEC)”, defienden fuentes del sector energético. 

Alguno de los afectados consultados por este medio defienden que cualquier propuesta de poner un techo a la retribución de nuclear y hidroeléctrica tendría que ser aprobada en Bruselas, donde no será simple justificar la penalización de estas tecnologías no emisoras (introduciría una limitación de su competitividad).

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La industria eléctrica europea se ha pronunciado en esta línea. El secretario general de Eurelectric, Kristian Ruby, detalla a raíz de esta noticia que tal medida "preocupa mucho al sector eléctrico, ya que introduciría inestabilidad regulatoria y distorsionaría los incentivos de mercado adecuados para invertir no solo en energías renovables futuras, sino también para operar activos no emisores existentes".

“La propuesta, cualquiera que sea y que no conocemos en detalle, tiene un itinerario parlamentario por delante que no está siendo descontada por el mercado actualmente”, comentan desde el sector a este medio. "Un toque a la retribución de las nucleares con esta posible propuesta podría arriesgar el protocolo firmado por las empresas sobre el cierre ordenado de las plantas nucleares . En definitiva, es una medida que supone una intervención en el mercado eléctrico que pone en riesgo el futuro del PNIEC", concluyen.