El Corte Inglés ha cerrado este martes con los sindicatos la negociación del primer ERE de su historia, que afectará finalmente a 3.292 trabajadores. La indemnización será de 33 días, con un máximo de 24 mensualidades, una reclamación que los representantes de los trabajadores venían haciendo las últimas semanas.

Según ha podido confirmar Vozpópuli a través de fuentes sindicales, se establecen primas de salida para extinciones voluntarias, de un 5% del salario para empleados de 5 a 10 años trabajados en la empresa; un 10% para los de 11 a 15 años; y un 20% del salario para los que hayan trabajado en El Corte Inglés más de dos décadas.

Uno de los puntos clave en la negociación del ERE ha sido pactar la voluntariedad del mismo que, según el documento final, será universal. Es decir, cualquier trabajador de El Corte Inglés podrá apuntarse a partir del 1 de abril. No obstante, si la voluntariedad no es suficiente, las salidas se reducirían en un 15%.

El Corte Inglés y los sindicatos (Fasga, Fetico, CCOO y UGT) han pactado que la indemnización se calculará tomando como base el salario a la fecha de extinción y los incentivos (variable) de 2019 para el colectivo de venta, muy afectado durante 2020 por la crisis del coronavirus y la caída de venta en las tiendas.

En cuanto a las empresas de outplacement, el ERE contempla la contratación de las empresas Mampower y LHH (grupo Adecco), que garantizan un 85% mínimo de recolocación de empleados.

El Corte Inglés cuenta con Sagardoy

Para negociar el ERE, El Corte Inglés fichó a Sagardoy Abogados, como confirmó Vozpópuli. La empresa de grandes almacenes solicitó los servicios del reputado despacho laboralista para sentarse con los sindicatos en el proceso de fijar los detalles del plan de ajuste de la plantilla.

Del mismo modo, fue Deloitte la consultora que, por encargo de la compañía, presentó el informe técnico de la empresa a los sindicatos. La presentación del informe de la situación de la compañía es un trámite habitual en las negociaciones de procesos de despidos masivos, con el objetivo de reflejar la situación real de la empresa a los representantes de los trabajadores y respaldar así la decisión del ERE.

Como puso sobre la mesa la empresa, el ERE no afectará a los mayores de 50 años, así como tampoco a los empleados eventuales y con contratos de relevo, y aquellos que trabajan en días sueltos.