Duro Felguera, en situación crítica, ha presentado recientemente reclamación en un arbitraje internacional por importe de 128 millones de dólares, 106 millones de euros aproximadamente, al gigante estadounidense General Electric.

El grupo industrial asturiano se encuentra al borde del concurso de acreedores, a la espera de un acuerdo de la banca acreedora para refinanciar 85 millones de euros de deuda, y de la llegada del fondo de rescate comunicado por la SEPI, una ayuda pública de 120 millones de euros.

En la situación actual, una resolución arbitral en contra o a favor de Duro Felguera puede ser determinante a la hora de asegurar la actividad futura de la multinacional española.

La inversión total prevista en la obra de Argentina ascendía a 700 millones de dólares

El conflicto con General Electric procede de las diferencias existentes en el proyecto de Vuelta de Obligado (Argentina). La compañía española fue seleccionada para participar en la construcción de la central de generación eléctrica a gas en la región argentina, en colaboración con la multinacional estadounidense y una empresa local, en el año 2013.

La inversión total prevista en el proyecto superaba los 700 millones de dólares, de los que 300 millones correspondían a los trabajos encomentados a Duro Felguera, consistentes en la ingeniería, suministros de equipos, obra civil, montaje y puesta en marcha.

Cuando se presentó el proyecto se estimó que las obras terminarían en 2018, pero en 2016 se presentó demanda arbitral ante la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, en reclamación de sobrecostes no imputables a Duro Felguera durante la ejecución de la obra por importe de 105 millones de dólares.

Duro Felguera presentó en enero contestación a la demanda de General Electric y dos informes periciales

En junio de 2017 las partes acordaron suspender temporalmente el procedimiento arbitral, y abrir un proceso de negociación mientras se finalizaba la obra, y retomar el arbitraje si se no se llegara a un acuerdo.

En septiembre de 2019, Duro Felguera recibió notificación de inicio de arbitraje a instancias de General Electric, y en diciembre el grupo español presentó reconvención a la demanda. En el informe anual de 2019, la empresa asturiana explicó sobre este contencioso que existía "base jurídica sólida" para interponer reclamaciones contra la multinacional estadounidense por importes superiores.

El pasado día 22 de enero Duro Felguera presentó ante el tribunal arbitral contestación a la demanda y reconvención, reclamando un pago en concepto de extra costes, costes de prolongación del contrato, costes financieros y legales, por importe de 128 millones de dólares.

En 2020 Duro Felguera provisionó 70 millones de euros por los arbitrajes y demandas que afronta en varios países

Duro Felguera ha presentado ante el tribunal dos informes periciales y ve improbable que las reclamaciones de General Electric terminen suponiendo un desembolso. Pero indica, en su informe financiero de 2020, que existe "una incertidumbre inherente sobre el desenlace final, debido a la complejidad de un proceso de estas características y la actual fase inicial del arbitraje".

Deloitte ve incertidumbres

En el pasado ejercicio Duro Felguera registró pérdidas por importe de 171,7 millones de euros, frente al beneficio de cinco millones logrado un año antes. La cifra de negocios del grupo cayó desde los 380 millones alcanzados en 2019 a 138 millones de euros en 2020.

Deloitte, auditor de las últimas cuentas de Duro Felguera, presentadas esta semana en CNMV, advierte la existencia de una "incertidumbre material que puede generar dudas significativas sobre la capacidad del grupo para continuar como empresa en funcionamiento".

La consultora destaca en su informe de auditoría que la compañía industrial ha planteado "un proceso de reestructuración global" para reestablecer su posición financiera, gravemente dañada, asegura, por el impacto de la pandemia en su negocio.

Los variados y numerosos conflictos judiciales y arbitrales que Duro Felguera tiene por medio mundo también han llamado la atención del auditor. Por todos esos procesos la compañía provisionó el pasado año 70 millones de euros.