La Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) ultima su desembarco en Duro Felguera atraída no solo por el recorrido industrial del grupo asturiano. Para el Gobierno, el control de Epicom, filial de la compañía con sede en Gijón, es clave.

El organismo público tiene previsto inyectar 120 millones de euros en el capital de Duro Felguera, requeridos por la compañía para asegurar su futuro. El Consejo de Ministros, previsiblemente, comunicará el apoyo público la próxima semana.

De acuerdo a fuentes conocedoras de las negociaciones, la existencia de Epicom ha impulsado la decisión final de SEPI.

Duro Felguera adquirió Epicom a Amper en el año 2013

La filial de Duro Felguera, creada en 1993, desarrolla criptosistemas para redes de comunicaciones. Aunque la facturación de la empresa supone menos del 10% del total de los ingresos de Duro Felguera, la empresa está especializada en la protección de las comunicaciones críticas para la Administración española, lo que refuerza el valor estratégico de la multinacional asturiana.

Este mismo mes Epicom ha logrado un contrato con la Armada española para el mantenimiento de los equipos criptográficos a bordo de la flota, por valor de 3,3 millones de euros.

Duro Felguera se hizo con Epicom en 2013, tras adquirirla a Amper, y desde entonces otras compañías se han acercado al grupo industrial para tantear su compra.

Con una plantilla de menos de 50 empleados, la empresa viene incrementado su nivel de ingresos en los últimos años hasta facturar cerca de diez millones en 2020, de acuerdo a las fuentes consultadas por este diario.

En 2018, según las últimas cuentas de Epicom a las que ha podido acceder este diario, a través de Insight View, la empresa facturó 4,7 millones (3,5 millones en 2017), y registró un beneficio de 0,65 millones (casi el triple que un año antes).