Los gestores de Plus Ultra, la aerolínea rescatada por el Gobierno con préstamos por valor de 53 millones de euros, acumulan un historial de fracasos empresariales, con la quiebra de Air Madrid y también de otras compañías venezolanas, según ha podido saber Vozpópuli.

El director financiero de Plus Ultra, Alejandro Delgado, presidió durante varios años Santa Bárbara Airlines (SBA), una aerolínea venezolana que quebró en 2018 por problemas de solvencia. Según ha podido saber este periódico, el directivo venezolano saltó del 'barco' a finales de 2017, cuando ya existían rumores de quiebra y apenas seis meses antes de la disolución definitiva de SBA.

Delgado es el máximo responsable de las finanzas de Plus Ultra desde enero de 2021, hace apenas tres meses. No obstante, aterrizó en la aerolínea en noviembre de 2017, cuando abandonó SBA, ocupando el puesto de gerente general adjunto.

En la aerolínea Santa Barbara también asumió varios puestos desde su llegada en 2009 como coordinador de planificación y presupuesto. En 2014 ascendió a vicepresidente ejecutivo de la compañía y ya en 2015 tomó los mandos como presidente ejecutivo de la empresa.

En enero del 2018, semanas después de la salida de Delgado, el Instituto Nacional de Aeronáutica Civil (INAC) de Venezuela suspendió el certificado de explotación de transporte aéreo de la compañía. El INAC alegó la "imposibilidad de cumplir su itinerario programado". SBA cesó sus operaciones en mayo tras más de 22 años de actividad en el país caribeño.

1.500 personas en la calle

Delgado no es el único alto directivo de Plus Ultra con pasado en la extinta SBA. El gerente de Planificación Estratégica y Presupuesto, Daniel Lapera, fue director de finanzas de SBA. Y, por citar otro nombre, el responsable de Compras de Plus Ultra, Rafael Betancourt, era director de catering en la antigua compañía venezolana.

SBA Airlines formaba parte del holding Grupo Cóndor, que operaba en Venezuela y la República Dominicana. El grupo era propiedad del empresario venezolano Simeón García. El conglomerado de empresas, todas vinculadas al mundo de la aviación, estaba integrado por SBA, Aserca Airlines, Pawa Dominicana y Línea Turística Aereotuy (LTA). Las aerolíneas conectaban las principales ciudades de Venezuela y en su momento de máximo esplendor realizaban rutas internacionales desde y hacia Aruba, Curazao y Dominicana.

Todas ellas cesaron su actividad de manera simultánea (2018) en el contexto de la fuerte crisis económica y política que vivió Venezuela en ese periodo. Entre 1.500 y 2.000 personas perdieron su empleo por la quiebra de Cóndor, según estimaron los medios de comunicación caribeños en ese momento.

Plus Ultra, expertos en quiebras

La 'ruina' de SBA no es la única de la que los gerentes de Plus Ultra son responsables. Sus propios fundadores, los españoles Fernando González Enfedaque y Julio Miguel Martínez, dirigieron Air Madrid, la aerolínea que quebró a finales de 2006 al ser declarada en concurso necesario de acreedores.

De hecho, la empresa cesó sus operaciones por sorpresa durante la Navidad del citado año, dejando en tierra a decenas de miles de pasajeros que querían viajar a sus países en Sudamérica. Esto ocurrió horas antes de que la Dirección General de Aviación Civil les retirara la licencia para operar por reiterados incumplimientos en materia de mantenimiento de sus aviones que afectaba a la seguridad.

La suspensión de los vuelos por parte de la compañía llegó a ser denunciada ante la Audiencia Nacional por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) por un presunto delito de estafa, ya que la empresa habría vendido billetes de viaje a pesar de que su situación bordeaba el cierre.

El entonces juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande Marlaska llegó a tomar declaración a Julio Martínez Sola como imputado. El ahora ministro de Interior en el Gobierno de Pedro Sánchez archivó la causa esgrimiendo que los gestores de la aerolínea desconocían la que se les venía encima (el concurso de acreedores, en 2007) cuando vendieron esos billetes a sus clientes.

Además, el otro fundador de Plus Ultra, González Enfedaque, fue condenado en febrero de 2020 a 11 meses de prisión y a una sanción de 1,5 millones por delitos fiscales, según publicó El Correo.