La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, deja pasar el tren a Navalcarnero. La factura económica y política que se avecina por el 'pufo ferroviario' de la obra que debía unir las localidades de Móstoles y Navalcarnero, es de tal calibre que, mejor, no airear el tema.

El programa del PP para las elecciones del 4 de mayo no hace referencia alguna al proyecto del tren, una polémica obra inconclusa, investigada en los juzgados, y que amenaza con hacer un roto millonario a las cuentas de la comunidad autónoma.

Sea del color que sea, el próximo Gobierno de la Comunidad de Madrid tendrá que hacer frente a la ejecución de la sentencia por la demanda de 353 millones de euros presentada por el grupo OHL, por el fracaso del proyecto ferroviario. Tampoco el asunto -que afecta a una población de más de 200.000 personas que se beneficiarían de la obra- mereció alusión alguna en el debate televisado el miércoles por Telemadrid entre los candidatos.

Más Madrid exigirá al Ministerio de Transportes la incorporación del tramo Móstoles-Navalcarnero en la red

PSOE, Unidas Podemos y Más Madrid se comprometen a finalizar la obra en sus respectivos programas. El partido de Ángel Gabilondo propone en su programa electoral incorporar "al presupuesto de la Comunidad de Madrid de la cantidad económica necesaria para la finalización de la infraestructura del tren Móstoles-Navalcarnero".

Pablo Iglesias incluye en sus planes para tomar el Gobierno de Madrid "terminar el proyecto de tren a Navalcarnero". Y la formación de la candidata Mónica García, de Más Madrid, asegura en su programa electoral que exigirá "al Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana la puesta en marcha de las intervenciones recogidas en el Plan de Cercanías Madrid, negociando la incorporación del tramo Móstoles-Navalcarnero en la red y procediendo a su ejecución".

Vox (que ha presentado diez medidas de gobierno) y Ciudadanos (150 propuestas), no hacen referencia alguna al tren de Navalcarnero, según los programas consultados por este diario.

Un proyecto en los juzgados

La Comunidad de Madrid ha ido perdiendo en los tribunales sus reclamaciones económicas contra la compañía fundada por Juan Miguel Villar Mir por la obra ferroviaria fallida, y es posible que próximamente sea condenada a pagar, al menos, parte de la cantidad reclamada por OHL.

En la vía contencioso administrativa, sólo queda abierta la demanda de OHL de 353 millones contra la Comunidad de Madrid

Cemonasa, filial de OHL, se adjudicó en 2007 la construcción y concesión de la línea de Cercanías Móstoles-Navalcarnero. Las obras del tren se paralizaron en 2010. La empresa entró entonces en concurso de acreedores, iniciándose una serie de reclamaciones millonarias entre la constructora y la Comunidad de Madrid.

De esas reclamaciones en la vía contencioso administrativa, sólo queda abierta la demanda de OHL de 353 millones contra la Comunidad de Madrid, un proceso pendiente tan solo ya de señalamiento para votación y fallo.

Pero el proyecto también está siendo analizado en la vía penal.

El juez de la Audiencia Nacional, Manuel García-Castellón, investiga, en el llamado caso Lezo, el supuesto pago de una comisión ilegal de 1,4 millones de euros al entonces vicepresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, por la adjudicación, en 2007, del contrato para la construcción y concesión de la línea de Cercanías del tren que debía unir las dos localidades madrileñas.

Once años de espera para los vecinos

"Los vecinos, todos residentes, llevan esperando once años a que se reinicien las obras del conocido como tren Móstoles-Navalcarnero", lamentó el pasado 18 de febrero en la Asamblea de Madrid el diputado Rubio Ruiz, del Grupo Parlamentario de Ciudadanos.

Garrido reconoció en la Asamblea de Madrid que prácticamente está ejecutada la mitad de la obra

El entonces Consejero de Transportes de la Comunidad de Madrid, Ángel Garrido, respondió que el Gobierno madrileño propondría al Ministerio de Transportes "que dé utilidad a unas obras que están ejecutadas ya en buena medida, en 8 kilómetros de los 14,4 totales, principalmente en los entornos, como decía, de Móstoles y Navalcarnero".

Garrido, quien un mes después anunció que abandonaba la política, explicó que la infraestructura de la línea ya ejecutada "cuenta con unos 8 kilómetros de longitud, siendo el diseño de la línea totalmente compatible con la línea de Cercanías de titularidad estatal".

A pesar de las buenas intenciones del expresidente de la Comunidad de Madrid, con sus declaraciones en la Asamblea Ángel Garrido dio más argumentos a favor de la reclamación de OHL en los juzgados, al reconocer que prácticamente la mitad de la obra ferroviaria había sido ya ejecutada, y que se trata de una línea compatible con la de Cercanías.