Brasil es un quebradero de cabeza para Telefónica. El operador español tiene la región como uno de sus mercados preferentes -junto a España, Alemania y Reino Unido- pero la depreciación del real brasileño, la moneda oficial del país, compromete el beneficio obtenido por el operador en la región. La repatriación de las ganancias implica el cambio de reales a euros, con la consiguiente pérdida de valor. El EBITDA, beneficio neto antes de amortizaciones e impuestos, se situó en 1.746 millones de euros en 2019, frente a los 2.321 millones de euros obtenidos en 2018. 

La divisa latinoamericana se ha devaluado un 47% en lo que va de 2020. Ha pasado de cambiarse por 0,23 euros a hacerlo por 0,15 euros. Un hecho que compromete el beneficio de Telefónica y que preocupa al gigante azul, dado que el real lleva cayendo de forma continuada desde 2006. Ese año un real brasileño equivalía a 0,39 euros. En catorce años ha perdido casi tres veces su valor.

Una situación paradójica por el buen comportamiento de Telefónica en la región desde el punto de vista del negocio. El ARPU (ingresos por cliente) de los accesos de banda ancha de Telefónica Brasil crece interanualmente a doble dígito a cierre de junio (+18%).

El real no ha dejado de depreciarse desde hace casi 15 años en Brasil. La actual pandemia del coronavirus es además un lastre añadido para la recuperación de su valor

Vivo, la marca comercial de Telefónica en la región, es la primera en Brasil, tanto en la modalidad de contrato como en la de prepago, con una cuota de mercado del 33% (76 millones de clientes), ocho puntos porcentuales por delante del segundo del ranking, y que se sitúa como el porcentaje más alto registrado en los últimos 14 años. Esta posición de liderazgo es especialmente fuerte en accesos de contrato, los de mayor calidad, donde la compañía cuenta con una cuota de mercado superior al 38%.

El OIBDA, la ganacia operativa antes de depreciaciones y amortizaciones, es del 40%, y está en cifras similares a las de Telefónica España, el mejor mercado del operador. Además, el pasado 14 de julio Fitch asignó, por primera vez, una calificación a Telefónica Brasil. En concreto, la valoró como 'AAA' con perspectiva estable. La agencia justifica este rating en un modelo de negocio sólido, una posición de liderazgo en el mercado telco brasileño y un perfil financiero caracterizado por su disciplina, con sólida liquidez y bajo apalancamiento. En los seis primeros meses de 2020 el flujo de caja libre (FCF) de Telefónica Brasil roza los 5.400 millones de reales y crece interanualmente un 62% en moneda local. En euros, el comportamiento de este concepto a cierre de junio es del +44,5%.

Comportamiento del real brasileño desde 2004

La sombra de Argentina y Venezuela

El problema en Brasil es el mismo que el de Argentina y Venezuela. En este último caso la compañía pasó de facturar miles de millones de euros a 18 millones de euros debido a la fuerte depreciación del bolívar, la moneda oficial del país presidido por Nicolás Maduro.

Estas dos regiones son, de hecho, las que acaparan las mayores pérdidas de ingresos del operador español, cifradas en el entorno de los 6.000 millones de euros. Este es uno de los motivos del giro estratégico tomado por la compañía que dirige José María Álvarez-Pallete hace prácticamente un año. Desde entonces la empresa busca la venta de las filiales de la región -salvo Brasil- o el cierre de acuerdos estratégicos que reduzcan su peso en el continente latinoamericano.

El problema en el caso de Brasil es preocupante porque la curva en la depreciación del real, como decíamos anteriormente, no ha cesado en su descenso desde hace casi 15 años, y no parece que la situación vaya a mejorar en el corto plazo por el impacto económico provocado por la pandemia del coronavirus. De cambiar la dinámica, la aportación de Brasil al grupo sería aún más destacada. De hecho, podría superar en beneficio a Telefónica España, convirtiéndose en la primera región en términos de negocio.

Con 10.035 millones de euros facturados durante 2019 en productos y servicios en Brasil, el país latinoamericano es la segunda región por ingresos para Telefónica, sólo superada por España, con 12.767 millones de euros. Las otras dos regiones prioritarias para la compañía de telecomunicaciones son Alemania, con 7.399 millones de euros, y Reino Unido, con una facturación de 7.109 millones de euros.