Si el Banco de España rebajaba este viernes sus previsiones económicas por la crisis catalana, unas horas después del Consejo General de Economistas avisaba de que el secesionismo puede restar medio punto de crecimiento a España en 2018 y hacer que la economía cree entre 50.000 y 100.000 empleos menos de lo que podría haber creado si no se hubiera desatado esta crisis.

Además, estos riesgos podrían duplicarse si se mantiene la incertidumbre y no se recupera poco a poco la confianza, que es lo que esperan que ocurra. En lo que todos los informes que hemos conocido estos días coinciden es en que Cataluña es uno de los principales riesgos para la economía en estos momentos. De hecho, ha provocado un aumento del 123% en el indicador de incertidumbre económica.  

De hecho, el Consejo de Economistas asegura que los mercados financieros ya han registrado cierto efecto del desarrollo reciente del proceso soberanista, que tiene su reflejo en un ligero aumento de la prima de riesgo, matizado en los datos más recientes, y una mayor contención en los mercados de valores españoles con respecto a la media europea.

La incertidumbre seguirá tras las elecciones de la próxima semana

Además, cree que la incertidumbre no va a terminar con la celebración de las elecciones autonómicas de la semana que viene y la interrupción en la aplicación del artículo 155 de la Constitución, sino que continuará con altibajos, mientras dure el proceso de reordenación territorial, que es imparable y que, posiblemente, terminará afectando a una revisión constitucional de contenido, hoy día, imprevisible.

En cualquier caso, los economistas, igual que el Banco de España, creen que el secesionismo no es el único riesgo que acecha a España. También advierten de la amenaza que suponen otros factores para la economía española, como las tensiones geopolíticas, la ruptura del proyecto europeo, los riesgos en los mercados financieros y los riesgos de retardo innovador.