El Corte Inglés ha alcanzado la calificación de 'grado de inversión' (investment grade) según la agencia de rating Standard & Poor’s, para su emisión de bonos que lanzó en octubre de 2018. Tras la revisión anual que realiza S&P, El Corte Inglés ha conseguido la calificación BBB-, desde 'BB' (inversión especulativa o 'bono basura'), lo que significa un escalón más en el rating de la emisión.

Además, según explica la cadena de grandes almacenes en un comunicado, S&P también ha elevado la nota corporativa a BB+ con “perspectiva positiva”, situándose a sólo un paso del grado de inversión. El Corte Inglés asegura que esta nota refleja "la buena evolución de la cotización del bono", que se ha ido acercando progresivamente al ‘investment grade’.

El Corte Inglés defiende en su comunicado que esta valoración le sitúa como "una de las pocas empresas de retail que inspira la confianza del mercado", con incrementos de calificación en un corto periodo de tiempo. Y, por último, detalla que esta calificación es un respaldo a las estrategias marcadas por el equipo directivo que preside, desde hace dos días, Marta Álvarez.

Reunión con sindicatos

La nota de S&P ha sido el segundo evento que ha tenido en la agenda la nueva presidenta, desde su nombramiento el pasado miércoles. El primero de ellos fue reunirse con las principales asociaciones sindicales que representan a los cerca de 90.000 trabajadores de la compañía. 

Según detallan fuentes sindicales, Marta Álvarez se reunió con los representantes de CC.OO, Fasga, Fetico y UGT para tender la mano a la colaboración y que dejar claro que tiene un "compromiso pleno" con toda la plantilla, explican desde los sindicatos.