Largas colas, retrasos y sensación de desorganización en Correos. La fotografía que hacen trabajadores y usuarios es parecida se mire al punto de España que se mire: Oviedo, Salamanca, Madrid… “Las colas daban la semana pasada la vuelta al edificio con todas las ventanillas cubiertas”, cuentan trabajadores de una sucursal en la capital asturiana. Las quejas de los clientes se repiten a las puertas de las oficinas y en las redes sociales, donde las reclamaciones son continuas.

Una situación que satura a los empleados, que piden refuerzos, y que, según apuntan representantes de los trabajadores, se debe a dos factores: por un lado, que los empleados han tenido que coger antes de fin de año sus días libres (“no nos permitieron alargar el periodo hasta marzo”); por otro, que se han abierto centenares de oficinas los sábados (“y estos empleados tienen que librar entre semana, sobre todo los lunes”). Así, las oficinas cuentan con menos personal según el día y el tramo horario: “Falta de media un 20% del personal”, aseguran fuentes sindicales.

Con el Black Friday superado y la campaña navideña en plena marcha, el trabajo en las oficinas de Correos se acumula, sobre todo en lo que a paquetería se refiere. “Que en las navidades hay un incremento de trabajo lo tenemos más que asumido. Tenemos absolutamente claro cómo hay que hacer las cosas. Pero este año hay muchos problemas de organización e instrucciones taxativas, de las que los trabajadores no tienen la culpa”, apunta a Vozpópuli la directora de una oficina de Correos en Andalucía, que prefiere no ser identificada.

Un extremo que niega la compañía, que apunta a que “todos los puestos están cubiertos” y alega que las imágenes de las largas colas a las puertas de los locales se deben a la limitación de aforos en espacios cerrados. “El número de clientes atendidos durante el mes de diciembre supera los 4,7 millones. Los tiempos de espera acumulados de diciembre muestran que el 80,4% de los clientes atendidos en menos de cinco minutos”, insisten desde Correos.

"Un tanto por ciento muy elevado de los paquetes trabajados son de entrega directa en oficinas, es decir, que no salen a reparto a petición de los remitentes. Por eso, las largas colas de gente y los tiempos de espera son preocupantes, tanto por la imagen como por el riesgo de contagio tanto para los clientes como para los trabajadores"; insisten los empleados consultados, que apuntan a que los tiempos de espera reales en algunas oficinas "llegan a los 45 minutos".

Una diferencia de estimación del tiempo que tarda un cliente en ser atendido que se debe, explican los trabajadores, a que "por restricciones de aforo los clientes esperan en la calle sin que conste en ningún sistema que están esperando. Además, tal y como está programado, hasta que no pasa al interior de la oficina no se le facilita el ticket que marcará su tiempo de espera".

Según los datos compartidos por la compañía pública de mensajería, durante los meses de noviembre y diciembre el Grupo Correos (Correos y Correos Express ha gestionado un total de 34,3 millones de paquetes, lo que supone un incremento de alrededor del 45% respecto al mismo período del año anterior. 

Se espera, así, que en los próximos días continúe una carga similar de trabajo en las oficinas, en un momento en el que los movimientos entre comunidades van a estar limitados y se acerca la llegada de Papá Noel y los Reyes Magos. "Los trabajadores están al máximo de presión", recalcan desde las oficinas.

Días de asuntos propios

Los empleados de Correos tienen derecho a disfrutar 6 días de asuntos propios al año que, según convenio, en caso de no poder hacerlo en el año en curso se amplía el plazo para disfrutarlos hasta el 31 de enero del año siguiente. También, y dependiendo de la antigüedad, el trabajador podría sumar hasta 4 días adicionales.

A finales de noviembre, explican fuentes sindicales, la compañía ordenó que los empleados tenían que coger hasta del 31 de diciembre de los días que no se hubieran disfrutado hasta la fecha, lo que se convirtió un problema puesto que, tras el estallido de la pandemia, cerca de un 80% de los días de asuntos propios están pendientes de disfrute, según sindicatos.

"Una situación bien gestionada incluiría un incremento de personal proporcional al incremento del trabajo considerando las necesidades de protección frente al covid-19", insisten los empleados consultados. Reconocen que la compañía "ha reforzado algunas oficinas con un contrato a jornada parcial", pero recalcan: "Es insuficiente a todas luces".