Correos busca hasta cinco agencias de publicidad para invertir un millón de euros. En concreto, la compañía pública de mensajería ha puesto en marcha una licitación por 1,15 millones (IVA incluido), que tiene como objetivo “crear, desarrollar y lanzar” campañas de comunicación y publicidad planificadas desde la dirección de comunicación y marketing durante un año.

Según consta en la plataforma de contratación del sector público, el objetivo de Correos es “dar visibilidad a las líneas estratégicas de la empresa a través de sus productos y servicios”. Así, y de una manera más notoria desde que Juan Manuel Serrano está en la presidencia de la compañía, en los últimos tiempos Correos está doblando sus esfuerzos en campañas publicitarias (como las recientes del Orgullo LGTBI o del 12 de octubre),  bien para promocionarse como marca, bien para promocionar alguno de sus productos o servicios.

En esta ocasión, la compañía se reserva el derecho de seleccionar a un número menor de cinco agencias “si no existieran suficientes proveedores” que cumplan con los requisitos exigidos. El mínimo, explica Correos, es que los licitadores deberán estar en posesión de cuantas autorizaciones, licencias y permisos sean exigibles por la legislación vigente respecto a los servicios que oferten, “especialmente aquellos que les habiliten para llevar a cabo la actividad de producción de contenidos online siguiendo las especificaciones marcadas por Correos, así como, las titulaciones y habilitaciones del personal empleado para llevar la tarea encomendada”.

El nuevo contrato de publicidad de Correos se suma a otro como el de 5,6 millones de euros para la adjudicación del servicio de estrategia, planificación y compra de campañas de Correos en televisión, como publicó Vozpópuli el pasado mes de octubre. En esa ocasión, el adjudicatario se encargaría de la contratación y negociación de los formatos en televisión para la cuenta de Correos.

Con estos anuncios publicitarios, la compañía pública pretende "comunicar la diversificación del negocio", más allá del servicio postal. Así, la publicidad de la empresa se centrará en los productos de paquetería; los servicios de entrega y recogida de paquetería como Citypaq; servicios financieros (tarjeta Prepago, acuerdos con entidades bancarias, giro); soluciones ecommerce (creación de webs, tiendas o apps para venta de productos); servicios de apoyo al emprendimiento, pequeño comercio, autónomos y pymes; e internacionalización de la empresa (presencia de Correos en China y Portugal).

Guerra con los sindicatos

Unas adjudicaciones que tienen lugar con el telón de fondo de la guerra con los sindicatos mayoritarios de la compañía, CCOO y UGT. De hecho, los representantes sindicales han acusado en varias ocasiones a la empresa de "centrar la atención en el marketing de forma excesiva sin prestar atención a los problemas de los trabajadores".

En los últimos días, los citados sindicatos han acusado al presidente de la empresa de "falta de previsión e instrucciones erráticas" que, a su juicio, han provocado "retrasos importantes" en el envío de las tarjetas INE y la propaganda electoral de las autonómicas catalanas. A esta denuncia se han sumado otras durante los últimos meses relacionadas con el reparto de mascarillas durante los meses más duros de la pandemia, por lo que incluso se preguntó en el Congreso.