Los datos de consumo de combustible han sido desde siempre foco de polémica entre las cifras que homologaban los fabricantes y las que luego se obtenían en la vida real. Por ello, hace algo más de un año se instauró un nuevo protocolo de medición y homologación de los consumos (el ciclo WLTP, que sustituía al anterior NEDC), con el objetivo de lograr unas cifras de homologación mucho más ajustadas.

SI el anterior sistema de medición se basaba en su mayor parte en pruebas realizadas en laboratorio, simulando en la mejor medida posible las condiciones reales de circulación, el nuevo ciclo WLTP se realiza una parte del ensayo en tráfico real y con equipos de medición portátiles. Y aunque se ha reducido la diferencia entre las cifras que las marcas homologan y las que se logran en una conducción más real en condiciones muy variadas, siguen sin ajustarse, sobre todo cuando se trata de los cada vez más demandados híbridos enchufables, que llegan a homologar cifras de 1 l/100 km imposibles de ver luego en condiciones reales.

Así lo denuncia la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), que señala que los automóviles nuevos que se ofertan actualmente en el mercado consumen en torno a un 30% más de lo anunciado por los fabricantes, según los datos de consumo real de miles de vehículos apuntados por los conductores europeos a través de la plataforma MILE21.

En concreto, los coches sujetos al anterior ciclo de homologación (el NEDC), que son la gran mayoría de los que se encuentran ahora en circulación, consumen más de un 60% por encima de lo homologado. Una diferencia que, si bien se reduce cuando se trata de vehículos sujetos al actual ciclo de homologación (el WLTP), sigue siendo excesiva, puesto que puede llegar a superar el 30%.

Revisar los ciclos de homologación

De ahí que OCU considere que dicho ciclo debe volver a revisarse, por considerar que se está engañando al comprador y futuro usuario del coche. Eso sí, gracias a los consejos ofrecidos por la propia plataforma MILE21, también se ha comprobado que una conducción eficiente consigue una reducción del consumo de un 5%. Es decir, si se rebaja el consumo 0,2 litros a los 100 kilómetros, se consigue un ahorro de combustible de más de 50 euros al año para quienes recorran 20.000 kilómetros al año con su coche.

La organización de consumidores anima a los conductores a conocer los consejos de eficiencia en la conducción a través de esta plataforma colaborativa y a dejar los datos de consumo de su coche con el fin de ampliar los datos y poder conocer qué marcas en concreto difieren en mayor medida del consumo real..

Por último, OCU ha solicitado al Gobierno que el actual Impuesto de Matriculación no solo responda al consumo del coche, también a las emisiones de óxidos de nitrógeno y partículas, por ser directamente perjudiciales para la salud y peligrosamente elevadas en muchas grandes ciudades. Una reivindicación que también llega desde diferentes patronales del sector, que piden modificar un impuesto que está desfasado y que no refleja la actualidad y que debería estar adaptado para reflejar la eficiencia de las nuevas tecnologías.