Desde el sector llevan semanas alertándolo: el consumo de los españoles tardará varios meses en recuperar sus niveles previos al estallido de la pandemia. Los daños por la crisis del coronavirus se extenderán más allá del fin de las medidas de confinamiento y aunque todos los establecimientos vuelvan a abrir sus puertas. En este sentido, la crisis económica afecta ya la mitad de los hogares pero se incrementará en los próximos meses.

No en vano, y según el estudio realizado por la consultora EY y Parthenon, la percepción de los españoles es que la capacidad económica de los hogares seguirá reduciéndose. Así, seis de cada 10 consumidores creen que la crisis reducirá su capacidad económica. Hoy, uno de cada cinco ya se ha visto afectado; no obstante, el impacto que se espera es mayor.

En el caso de los autónomos, calculan estos expertos, tres de cada cuatro están ya en apuros. En concreto, el 50% ha visto su negocio afectado y un 25% no tiene ingresos. En esta línea, las perspectivas de mejora son "muy negativas"; un 75% prevé que la situación será peor en los próximos meses, perspectiva que comparten con las personas desempleadas, y solo superada por los afectados actualmente por un ERTE.

Perspectivas del consumidor español sobre la crisis del coronavirus

En franjas de edad, establece el estudio, los menores de 44 son los que sufren el mayor impacto ahora mismo y los que tienen peores perspectivas. Por otro parte, los mayores de 60 son los menos impactados -por el efecto pensionista-, y los que, por tanto, tienen perspectivas más positivas.

Crisis económica

Con este planteamiento, a largo plazo los expertos observan un comportamiento similar a una situación de crisis económica inminente, donde se reduce la renta disponible y por tanto solo se mantienen los gastos imprescindibles y de primera necesidad (hipoteca, alquiler, suministros y alimentación).

En esta línea, se reducen ya de manera muy significativa gastos discrecionales, como pueden ser la compra electrodomésticos, un cambio de piso, planificación de vacaciones y gastos en ropa y ocio. Asimismo, se espera un impacto relevante para el turismo nacional: solamente un 25% de los consumidores prevé mantener o aumentar su gasto en vacaciones; un 31% va a reducir su presupuesto, y el 44% restante no tiene expectativa de gasto.

Una tendencia que, de forma obvia, se registra más acusada en los colectivos más vulnerables de la crisis; esto es, autónomos, parados y los que sufren un ERTE, frente a una expectativa menos pesimista de funcionarios y jubilados.

Caída brutal de ventas

Las previsiones de EY y Parthenon casan con las anunciadas por la patronal del textil, Acotex, que desde hace semanas alerta de que sus ventas caerán más de un 70% una vez termine la crisis del coronavirus.

En este sentido, las reclamaciones del sector del consumo están centradas en tratar de alargar las ayudas públicas y negociar con el Gobierno nuevas medidas económicas (moratoria de tasas y tributos, por ejemplo) para evitar cierres masivos, tanto en establecimientos de textil como en locales de hostelería. El consumidor tardará mucho tiempo en volver a ser el pre covid-19.