Codere, la única compañía de juego española cotizada, ha anunciado un acuerdo de reestructuración por el que la sociedad entrará en liquidación.

El impacto del coronavirus en el negocio de la multinacional, las diferencias entre los fundadores del grupo -la familia Martínez Sampedro- y los fondos estadounidenses que tomaron el control hace tres años de la compañía, y la errática gestión de los últimos ejercicios, ha derivado en un anuncio fúnebre enviado al filo de la medianoche del viernes a la Comisión Nacional del Mercado de Valores.

La compañía ha comunicado que el acuerdo de reestructuración alcanzado supondría que los bonistas tomarán el control de los activos del grupo.

Codere ha informado a la CNMV que dicho acuerdo "tendrá como resultado que la parte operativa del grupo Codere será transmitida a una nueva sociedad holding (la "Nueva Topco") siendo el 95% del accionariado de la Nueva Topco titularidad de los bonistas de los Bonos Sénior (los "Bonistas Sénior") y el 5% restante del capital social de la Nueva Topco será titularidad de la Sociedad".

Tras implementar ese acuerdo de reestructuración, Codere "anticipa que entrará en un procedimiento de liquidación". En consecuencia, continúa el grupo, "es posible una exclusión de la cotización", advierte.

El grupo añade en su comunicado al regulador del mercado español un complejo acuerdo con los bonistas que modifica instrumentos de deuda y de liquidez.

"Las operaciones de Codere continúan viéndose gravemente afectadas por la pandemia Covid-19 y las consiguientes restricciones operativas vigentes en muchos de los mercados de Codere durante el año 2020 y el comienzo de 2021", comienza diciendo el grupo en su comunicado.

La compañía explica que ha mantenido "un diálogo constructivo con un grupo de determinados bonistas que ostentan la mayoría de los bonos súper sénior garantizados por importe de 250 millones de euros y con vencimiento en 2023 (los "Bonos Súper Sénior") y de los bonos sénior garantizados por importe de 500 millones de euros y 300 millones de dólares americanos con vencimiento en 2023".

Los fondos y los fundadores

Los fondos estadounidenses Prudential y Silverpoint son los mayores accionistas de Codere en la actualidad, con algo más del 20% del capital cada uno. Los fondos entraron en el capital del grupo a raíz de una reestructuración emprendida en 2014, cuando fue declarado en preconcurso de acreedores.

Los hermanos José Antonio y Javier Martínez Sampedro, expresidente y exvicepresidente de Codere, fueron apartados de sus antiguos cargos entre finales de 2017 y principios de 2018 por los fondos.

Los fundadores de Codere han iniciado acciones legales en Madrid, París y Estados Unidos contra las sociedades de inversión estadounidenses, por entender que se habían incumplido acuerdos de accionistas. Y se han negado a firmar las cuentas del ejercicio 2018 de la compañía.

En el primer semestre de 2020 Codere registró pérdidas por importe de 177,6 millones de euros, frente a los 23,7 millones perdidos en el mismo periodo del año anterior. 

Los ingresos del grupo cayeron entre enero y junio un 55%, hasta los 318 millones de euros, como consecuencia del cierre temporal de los locales de juego impuestos en todos los mercados en los que opera. Sólo en mayo se abrieron los hipódromos de Uruguay y las salas de juego en Italia y en España.