Comprar un coche eléctrico supone un ahorro de más de 10.000 euros en 11 años de uso, según un estudio elaborado por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), que compara el coste de compra, de impuestos, del seguro, del combustible y del mantenimiento de los coches según su mecánica. En concreto, un vehículo compacto eléctrico de gama media que recorre unos 15.000 kilómetros al año tendría un coste total de unos 56.000 euros en 11 años de uso, teniendo en cuenta que se acogió a una ayuda de 4.500 euros del Plan Moves III. Por su parte, un modelo de motor de gasolina de las mismas características habría gastado unos 65.000 euros en el mismo periodo.

Es decir, supone un ahorro de 13.000 euros recargando el coche con una tarifa nocturna reducida (1,6€/100Km) y hasta 15.500 euros si además se beneficia de la máxima ayuda del Plan Moves III  que suponen 7.000 euros por entregar un coche para achatarrar.

Y es que poco a poco, el coche eléctrico sobre todo urbano gana protagonismo e interés entre el usuario, que tiene ya con la llegada de los últimos modelos la opción de escoger un coche eléctrico desde apenas 10.000 euros.  Analizamos los cinco eléctricos a día de hoy más accesibles, en todos los casos ya incluyendo las máximas ayudas que concede el actual plan de incentivos del Estado.

Dacia Spring: 9.550 euros

La autonomía del Spring es de 230 kilómetros.

Precio accesible, sencillez y prestaciones justas para una movilidad eficiente y adaptada casi a cualquier bolsillo. Porque con el Spring, la marca de bajo coste de Renault pone en el mercado un turismo de cuatro plazas, maletero más que razonable en su capacidad  con 270 litros y con el que poder desenvolverse a diario con una mínima economía de consumo. Con un precio de salida ligeramente por encima de los 16.000 euros, con el nuevo Plan Moves con subvenciones de hasta 7.000 euros –achatarrando un coche antiguo, 5.500 euros si no lo haces–, el Spring puede estar disponible desde menos de 10.000 euros incluso

El sistema eléctrico del Spring apuesta por la sencillez y un rendimiento claramente enfocado al día a día urbano. Consta de una batería de iones de litio 27,4 kWh de capacidad con la que homologa una autonomía en el nuevo ciclo WLTP de 230 kilómetros para un consumo medio muy bajo, de los más bajos del segmento, de 11,9 kWh/100 km. La velocidad máxima es 125 km/h, suficientes para desplazamientos interurbanos toda vez que la capacidad de aceleración de los coches eléctricos está por encima de los turismos de gasolina de potencias similares.

Mide 3,73 metros, 34 centímetros menos por tanto que el popular Sandero, con similar anchura pero más estrecho, apenas 1,58 metros, con una altura de 150 milímetros, a medio camino entre la que tiene un turismo y un SUV. También es muy ligero, apenas 1.045 kilos, poco para un vehículo eléctrico, en parte porque la batería pesa solo 186 kg. Para su recarga, la toma de corriente está en el frontal y se puede recargar con corriente alterna hasta 6,6 kW de potencia o a 30 kW en el caso de usar corriente continua. En una toma doméstica convencional de 2,3 kW, el Spring emplea algo más de 13 horas para una recarga completa, un tiempo que se reduce a cinco horas si se hace a 6,6 kW. En una toma de carga rápida a 30 kW, tarda menos de una hora en alcanzar el 80% de la carga.

Seat Mii Electric: 11.000 euros

El Mii Eléctric homologa 269 kilómetros de autonomía.

Un utilitario de poco más de tres metros y medio de longitud, cuatro plazas y maletero que además de moverse en ciudad con enorme fluidez sorprende también por cómo se desenvuelve en carretera gracias a sus 83 CV de potencia y un par máximo de 212 Nm que se traduce en una inmediata respuesta propio de los motores eléctricos. Con su batería de iones de litio de 32,3 kWh de capacidad es capaz de ofrecer una autonomía de 260 kilómetros según el ciclo WLTP, una cifra que según hemos podido comprobar resulta muy realista en un entorno urbano.

Porque en las condiciones en las que hemos realizado un recorrido de unos 100 kilómetros con mucha carretera por los alrededores de Madrid y circulando a menudo por encima de los 100 km/h, el consumo del Mii señalaba algo más de 15 kWh cada 100 kilómetros, lo que permite hablar de una autonomía real por encima de los 200 kilómetros si nos movemos en gran medida en recorridos interurbanos que, en una conducción en ciudad a más baja velocidad y recuperando la carga en las frenadas, podría estar muy fácilmente por encima de los 250 kilómetros. Una cifra que permitiría en muchos casos varios días circulando sin necesidad de recargar.

A sus mandos se siente sobre todo un coche muy ágil en el entorno urbano, con una gran capacidad de aceleración y una dirección rápida para moverse entre el tráfico con facilidad. El conductor puede elegir entre tres modos de conducción, normal, ECO y Eco+, este último limita la velocidad máxima que, en modo normal, es de 130 km/h. Con la carga rápida de corriente continua, se puede recargar la batería del Mii hasta el 80% de su capacidad en tan solo una hora. La carga completa, en un sistema de corriente alterna de 7,2 kW de un punto de carga privada o pública, necesita cuatro horas. Con tarifas nocturnas de electricidad, el coste por cada 100 kilómetros en el Mii eléctric puede llegar a ser incluso inferior a un euro.

Renault Twingo Electric: 13.900 euros

El pequeño Twingo llega a 190 kilómetros de autonomía.

El motor eléctrico del Twingo desarrolla 82 CV y cuenta con una batería de iones de litio de 21,4 kWh de capacidad útil que le da una autonomía homologada de 190 kilómetros según el ensayo WLTP. Puede alcanzar 135 km/h de velocidad punta, aunque es en ciudad donde mejor se desenvuelve gracias a un diámetro de giro entre bordillos muy pequeño. Aunque no se desenvuelve mal a velocidades altas, no transmite el mismo aplomo ni se siente tan estable como el Seat Mii electric ni su autonomía en carretera es demasiado amplia.

El consumo obtenido en ciudad y alrededores se mueve en torno a los 15 kWh/100 km sin realizar una conducción especialmente eficiente. Si lo haces así, puedes llegar a ver en el ordenador un consumo de 12 kWh/100 km, en ningún caso para llegar a lograr los 200 kilómetros de autonomía. Tiene una toma de corriente de tipo 2 (Mennekes) que admite hasta 22 kW de potencia de recarga con corriente alterna, lo que permite recargar completamente la batería en una hora y media o incluso algo menos.

Por dentro no es muy amplio, y de hecho está homologado para cuatro personas con un espacio para las piernas muy justo. Dos adultos de hasta 1,80 metros de altura pueden viajar con relativa comodidad, y tras ellos el maletero da para apenas 190 litros.

Fiat 500e: 14.990 euros

La autonomía del 500e alcanza los 320 kilómetros.

Es el primer turismo del grupo FCA 100% eléctrico y ya hemos podido subirnos a él y comprobar cómo es al volante este icónico modelo adaptado ya a los nuevos tiempos. Aunque mantiene en su diseño los trazos básicos de la generación anterior y por ende del modelo original de 1957, este nuevo 500e ha sido desarrollado desde prácticamente una hoja en blanco, y el 97% de sus componentes nada tienen que ver con su predecesor. Es ligeramente más grande, casi seis centímetros más largo y con una distancia entre ejes también superior, pero mantiene proporciones similares que mantienen un diseño próximo a sus predecesores.

El motor eléctrico tiene dos niveles de potencia, de 95 CV y batería de 23,7 kWh en la versión de acceso y de 118 CV y batería de 42 kWh en las dos más dotadas, que permite una velocidad máxima de 150 km/h –135 km/h en el menos potente– y una aceleración de 0 a 100 km/h en 9,5 y 9 segundos respectivamente. La autonomía, junto al tiempo de recarga, son dos aspectos clave para los clientes. En la versión de batería pequeña es de unos 185 kilómetros mientras que en la grande llega hasta 320 kilómetros, ambos en ciclo mixto que, según la marca, en ciclo urbano sube hasta los 450 kilómetros.

Para optimizar el tiempo de recarga, el 500e está equipado con un sistema de cargador rápido de hasta 85 kW para recargar la batería en muy poco tiempo. Así, necesita solo 5 minutos para cargar energía suficiente para recorrer 50 kilómetros, más de lo necesario para un uso diario medio y apenas 35 minutos para llegar al 80%. Pero el cargador estándar, que se puede conectar a una toma de corriente normal y se controla vía Bluetooth cargando en casa con una potencia de carga de hasta 3 kW y preparado para actualizar la potencia a 7,4 kW, la recarga completa requiere poco más de 6 horas.

Al iniciar la conducción, el 500e nos ofrece tres modos diferentes: Normal, Range y Sherpa, este último optimiza los recursos disponibles para garantizar que el conductor llegue a su destino, actuando en varios componentes para reducir el consumo de energía al mínimo, para garantizar que se pueda llegar al destino establecido en el navegador o a la estación de recarga más cercana. En el modo normal, la versión de 118 CV y batería grande responde con enorme viveza, da incluso la sensación de ser más potente ante la inmediatez de respuesta. Pero además de rápido, sorprende el silencio de marcha que ofrece por lo que a la rodadura se refiere, mucho mejor filtrada que en el anterior 500 de combustión. Da la sensación, además de rápido y divertido de conducir por la respuesta tan directa de dirección, de ofrecer un consumo ajustado de batería, y en el recorrido urbano de cerca de una hora realizado pudimos comprobar como puede superar con facilidad los 300 kilómetros de autonomía.

Smart EQ: 17.450 euros

El Smart supera por poco los 130 kilómetros de autonomía

Ya reconvertida en una marca 100% eléctrica, el pequeño Smart inundó las ciudades desde sus primeras versiones de combustión y lo sigue haciendo ahora con este eléctrico que se desenvuelve mejor todavía en el entorno urbano. Y es que sus cortas dimensiones, con apenas 2,70 metros de longitud, y la inmediata respuesta del motor eléctrico de 82 CV, le convierten en uno de los urbanos mejor adaptados al tráfico de las ciudades. Por su autonomía, apenas 130 kilómetros, queda claro que su entorno es este.

Hay dos modos de conducción, Normal y ECO. El modo Normal es el que está activo por defecto al iniciar la marcha. En este modo hay cinco niveles de recuperación de energía que se seleccionan automáticamente en función de la velocidad de circulación y de la distancia con el vehículo que hay enfrente. Si el radar no detecta tráfico, el nivel de retención será el mínimo. El modo ECO selecciona el nivel de máxima recuperación de energía y disminuye la intensidad de respuesta del motor al acelerador, excepto cuando se pisa a fondo, que entonces acelera con toda la potencia disponible.

La batería es de iones de litio y tiene una capacidad de 17,6 kWh, con un cargador de serie de 4,6 kW y con la opción de un cargador integrado de 22 kW con el que es posible pasar en 40 minutos del 20 al 80% de carga. En un enchufe doméstico requiere algo menos de cinco horas para lograr una carga completa.