La contratación de Jesús Cintora como presentador de Radiotelevisión Española (RTVE) generó una intensa polémica dentro de Torrespaña. Tal es así que los sindicatos UGT, Sindicato Independiente y USO presentaron denuncias ante la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), el Tribunal de Cuentas y la Audiencia Nacional después de que se confirmarse el estreno de 'Las cosas claras', el programa matinal que encabeza el periodista.

El primero de estos frentes se ha resuelto el pasado 8 de abril a favor de RTVE y La Coproductora, la productora de José Miguel Contreras encargada del programa. En una resolución dictada el pasado 8 de abril consultada por Vozpópuli, la CNMC ha acordado archivar el procedimiento tras considerar probado que el programa de Cintora no es netamente informativo y por lo tanto sí puede estar producido de forma externa.

Los sindicatos sostenían su denuncia en que la ley no permite a RTVE externalizar la producción de los programas informativos y, por lo tanto, la corporación violaba la ley y el mandato marco al encargar a Contreras el espacio de Cintora, que se emite justo antes del Telediario.

Los cálculos de la CNMC tras visionar el programa ponen de relieve que ‘Las cosas claras’ dedica el 45% del tiempo a conectar en directo “con reporteros, expertos o copresentadores que enriquecen la temática que se plantea sobre la mesa”. Otro 30-35% se destina al debate entre los colaboradores con hasta cuatro opiniones distintas y otro 15% son piezas informativas propias (“videos ya cerrados y editados en los que un periodista locuta sobre unas imágenes, incluyendo además los rótulos, totales y declaraciones”). El 5% restante la ocupa la información meteorológica y el desmentido de bulos en colaboración con Maldita.es

No es un programa informativo

En la resolución del regulador, la Sala de Supervisión Regulatoria explica "que aunque el programa visionado tiene un alto componente informativo, el tratamiento de esta información no equivale al que se hace en un telediario o en un boletín de noticias dado que los temas tratados se abordan desde una perspectiva diferente a mera exposición de los hechos, existiendo una gran dosis de subjetividad en los comentarios expresados por todos los intervinientes incluidos, como así señala la CRTVE en sus alegaciones, los del presentador".

A juicio del organismo que preside Cani Fernández, "el formato del programa se encuentra más cercano a lo que entenderíamos como programa de actualidad, si bien la temática se centra en la actualidad informativa". Por tanto, Competencia entiende que no procede exigir a RTVE que la producción del espacio deba ser interna en su totalidad.

La decisión de la CNMC pone fin a la vía administrativa pero los sindicatos tienen un plazo de dos meses para presentar un recurso contencioso-administrativo ante la Audiencia Nacional.