La CNMC ha dado el visto bueno a la operación de fusión de Bankia y Caixabank, pero ha obligado a la entidad resultante a ciertos compromisos relacionados con las oficinas y cajeros. El supervisor ha señalado que existe riesgo a la competencia en 86 códigos postales de los 11.752 que hay en España y le preocupa que una posible ruptura de los acuerdos, como consecuencia de la fusión, supondría para los clientes de sus competidores tener que pagar una comisión más elevada.

"Tras un análisis, la entidad resultante quedará, bien en una situación de monopolio (la nueva entidad será la única entidad bancaria presente en 21 códigos postales) o en situación de duopolio expuesta a débil presión competitiva, en un radio de 1,5 kilómetros desde la sucursal en otros 65.

Por otro lado, la CNMC ha concluido que la operación no supondrá una amenaza para la competencia efectiva en los mercados de banca corporativa, banca de inversión, factoring, tarjetas, TPV, producción y distribución de seguros y gestión de fondos y planes de pensiones.

Y ello porque, en estos mercados, o bien las cuotas resultantes no son preocupantes o bien la adición de Bankia es reducida, por lo que no se produce una modificación relevante de la estructura competitiva de mercado previa a la operación, y existe presión competitiva suficiente en todos ellos. Sin embargo, el análisis realizado concluye que la operación supone una amenaza para la competencia efectiva en determinados ámbitos del mercado de banca minorista.

Las condiciones

Por todo ello, Caixabank se ha comprometido con la CNMC a no abandonar, salvo en supuestos excepcionales sujetos a autorización previa, ningún municipio en el que actualmente esté presente una de las partes (o ambas) y no haya ninguna oficina competidora con el fin de evitar la exclusión financiera en dichos municipios.

Asimismo, en los 21 códigos postales en los que la entidad catalana se quedará en situación de monopolio tendrá que mantener las mismas condiciones y terminos que tengan actualmente los clientes de Bankia durante tres años.

Además, en los otros 65 códigos postales susceptibles de duopolio, Caixabank ofrecerá sus productos en "condiciones sustancialmente iguales o no peores a las ofrecidas en los tres códigos postales con mayor exposición del banco a competidores durante 3 años".

Tampoco podrá cobrar comisiones a los clientes procedentes de Bankia, por realizar una operación en ventanilla cuando esa operación hubiese sido gratuita de acuerdo con las condiciones ofrecidas por Bankia en la fecha de autorización de la operación durante 3 años.

Caixabank comunicará a los clientes del banco absorbido del cierre de la operación como los posibles cambios en productos que pudieran afectarles. En particular, deberá comunicarles con carácter previo a la implementación de los cambios las nuevas comisiones aplicables como resultado de la modificación de un producto o servicio derivada de la fusión.

Los productos ofrecidos a los clientes de Caixabank para los que dichos clientes provenientes de Bankia cumplan con los criterios de elegibilidad establecidos y sean equiparables o mejores a los productos que tengan contratados con esta última.

Todas estas modificaciones entrarán en vigor en un plazo mínimo de 60 días en el caso de los clientes personas físicas (consumidores y autónomos) y de 30 días en el caso del resto de clientes.

Compromiso con los cajeros

Caixabank se ha comprometido a ofrecer a los clinetes de ING y Banco Sabadell acceso a los cajeros que eran titularidad de Bankia antes de la operación, durante un período de 18 meses y en las mismas condiciones económicas previstas en los citados acuerdos y en el caso de cierre de cajeros de Bankia como consecuencia de la operación, dar acceso a los clientes de dichas entidades anteriores al cajero de Caixabank más próximo.

Para ello, la nueva entidad resultante señalizará debidamente los cajeros afectados, con el objetivo de que sean fácilmente identificables por parte de los clientes de las correspondientes entidades.