Change.org, la plataforma de peticiones solidarias, ha reducido sus ingresos a la mitad, algo que también ha sucedido en la misma medida con su plantilla, según sus cuentas de 2017 depositadas en el registro mercantil.

En concreto ha pasado de facturar 843.000 euros en 2016 a 468.000 euros en 2017, mientras su número de empleados se ha reducido de 14 a 7 durante el mismo periodo. El motivo de este recorte en la facturación se debe al cambio del modelo de negocio acometido por la compañía a escala mundial.

Hasta 2016 la compañía -está registrada como tal, no es una ONG pese a utilizar ese dominio- obtenía los ingresos de la publicidad que otras organizaciones, muchas sin ánimo de lucro, publicaban en la web de la plataforma.

Permite patrocinar peticiones a usuarios particulares hasta un máximo de 4.000 euros

"Hace dos años cambiamos el modelo de negocio y eliminamos la publicidad de ONGs en Change.org. Fue un cambio de estrategia, de modelo de negocio, a escala mundial. Este es el motivo por el cual los ingresos han sufrido este descenso", explica José Antonio Ritoré, director de Change.org en España.

Patrocinios y socios

En 2016 el servicio de peticiones comenzó a financiarse a través de su programa de socios, al que es posible adherirse mediante el pago de 5. 10, 15 ó 20 euros mensuales.

Además, Change.org permite a cualquier usuario patrocinar las peticiones que desee -hasta 4.000 euros-. Cuando un usuario firma una petición se le ofrece esta posibilidad para darle más visibilidad a la campaña dentro de la plataforma. Esto permite a otros usuarios ver esas campañas y decidir si la firman o no.

Change.org fue fundada en 2007 por dos estudiantes. En nuestro país, hasta no hace demasiado tiempo, el director era Francisco Polo, quien dejó la empresa para ser el actual secretario de Estado para el Avance Digital en el Gobierno de Pedro Sánchez.

Hasta verano no tendremos las cuentas de 2018, pero serán muy parecidas a las de 2017"

En 2017 Bill Gates, fundador de Microsoft; Reid Hoffman, cofundador de Linkedin, y el empresario Sam Altman invirtieron en la plataforma 30 millones dólares. Está registrada en Delaware, considerada como un paraíso fiscal para las empresas por sus ventajas tributarias corporativas.

Estabilidad en las cuentas

La compañía, que no desglosa datos a escala mundial, prepara un informe global de transparencia para abril del presente año.

"Hasta verano no tendremos las cuentas para España, aunque podemos adelantar que serán muy parecidas a las de 2017", asegura Ritoré. La compañía no espera cambios ni en su plantilla ni en la facturación, debido a que "ya no hay impacto por el cambio de negocio, que se produjo en 2016", explica el directivo.