Estrella Galicia sigue inmersa en su expansión internacional, con el objetivo de incrementar sus ventas a nivel global en distintas partes del mundo. Para ello, la cervecera gallega ha reorganizado recientemente su estructura societaria para organizar sus ventas internacionales, que agrupa sobre todo en Estrella Galicia Internacional y Estrella Galicia Latinoamérica.

En la segunda, el mercado brasileño es el "propulsor" de la facturación de la cervecera; con la sociedad, la gallega pretende "desarrollar ese mercado", explicaba este viernes el CEO de la corporación Hijos de Rivera, Ignacio Rivera. Por su parte, Estrella Galicia Internacional tiene como objetivo "explorar" mercados en diferentes geografías. Entre ellos, el continente africano, Centroamérica, Asia -donde Estrella Galicia ya cuenta con una filial en Shanghái-, u Oriente Medio.

Un despliegue en busca de nuevos países en los que vender la cerveza de Hijos de Rivera, que está formada por 31 empresas en 8 países que, a su vez, exportan sus productos a 60 mercados de todos los continentes. En total, hoy las ventas internacionales de Estrella Galicia le suponen cerca de un 9% de facturación; una cifra que la compañía prevé que se incremente "de forma importante" en los próximos cinco años.

"Nuestra aspiración es que crezcan mucho más", explicaba Rivera en la presentación con periodistas: "No te puedes centrar en un solo mercado. La marca quiere ser querida y quiere serlo a nivel global", concluía. Once años después de su desembarco en Latinoamérica, la cervecera ve en el mercado internacional la oportunidad de diversificar sus ventas, aunque, insiste, su objetivo también pasa por seguir creciendo en España.

Estrella Galicia sufre el golpe del covid

Con todo, la empresa trata de recuperarse del daño sufrido por la crisis del coronavirus, por el que Hijos de Rivera, la corporación dueña de Estrella Galicia o las aguas Cabreiroà, ha registrado una caída del beneficio de casi el 30% durante el año 2020. En concreto, la compañía cervecera ha terminado el ejercicio con un beneficio de 52,9 millones de euros, frente a los 72,8 millones de euros del año anterior.

Con las restricciones sobre la hostelería en marcha, un sector que suponía antes de la pandemia un 44% de su facturación, la compañía gallega se anotado una cifra de negocio corporativa un 10% menor que el ejercicio anterior, de 532 millones de euros a 479,1 millones.

Hasta ahora, el negocio hostelero suponía un 70% en las ventas de la corporación, frente al 30% de los supermercados; ahora, ese porcentaje ha variado al 58% y 42%, respectivamente.