Cepsa vuelve a números negros. La petrolera registra un beneficio de 53 millones de euros en el primer trimestre del año frente a las pérdidas de 29 millones en el mismo período del año debido a que la pandemia dejó vacías sus gasolineras en marzo y se desplomó el precio del petróleo.

En el primer trimestre de 2021 el precio del barril de brent repuntó hasta una media de 61 dólares el barril, con un aumento del 38% respecto al trimestre anterior, debido a la mejora del entorno macroeconómico impulsada por los programas mundiales de vacunación contra la COVID-19 y los recortes de la OPEP. Aunque el precio del petróleo se ha mantenido por encima de los 60 dólares el barril, las perspectivas de los precios del crudo siguen siendo inciertas. 

El resultado bruto de explotación (Ebitda) de Cepsa se ha elevado en marzo hasta los 324 millones de euros, un 17 % más que en el cuarto trimestre de 2020. Su área de Exploración y Producción logró un Ebitda de 171 millones de euros (un 41 % más que en el cuarto trimestre de 2020), gracias al aumento del precio del petróleo.

El negocio de Química, por su parte, presentó un resultado de explotación de 100 millones de euros y buenos resultados en todos los segmentos del mercado. Su refino se vio afectado por la continua presión sobre los márgenes, que se compensó parcialmente gracias a unos mejores resultados del negocio de Trading. 

Por último, la división comercial de Cepsa registró unos resultados más débiles debido a las restricciones a la movilidad y a la situación meteorológica provocada por el temporal Filomena del pasado mes de enero.

Cepsa prepara su plan estratégico

“La acertada ejecución de nuestro plan de optimización nos ha permitido continuar con una tendencia al alza de la rentabilidad y nos garantiza una posición sólida para aprovechar una esperada recuperación económica durante 2021”, apunta Philippe Boisseau, consejero delegado de Cepsa. “La combinación de las acciones de gestión y la fortaleza de la diversificación de nuestros negocios ha contribuido a preservar la generación de caja y la solidez de nuestro balance, respaldando nuestra calificación crediticia”, añade. 

La empresa puso en marcha con la pandemia su Plan de Contigencia donde ha logrado un ahorro de 500 millones de euros en 2020 y una reducción del 20 % en el programa de inversiones en comparación con los niveles anteriores a la COVID-19. 

En el primer trimestre de 2021, este programa de gestión amortiguó el impacto negativo de la debilidad de la demanda en los mercados europeo y español. Las inversiones en el primer trimestre de 2021 fueron de 104 millones de euros, un 45% menos que en el trimestre anterior. “Me ilusionan las importantes oportunidades que la transición energética presenta para Cepsa y que compartiremos en nuestro Plan Estratégico en los próximos meses”, concluye Philippe Boisseau.