La CEOE ha puesto ya cifras a la recuperación del empleo. Su presidente, Joan Rosell, ha prometido que "la actividad empresarial creará entre 300.000 y 400.000 empleos entre este año y el que viene", ha asegurado en el cierre de la junta de la patronal. A cambio, los empresarios han lanzado al Gobierno una segunda flexibilización del mercado laboral tras el que introdujo la última reforma y serie de peticiones entre las que destacan "mayor financiación", un adelgazamiento del sector público para que sea más "ágil y eficiente" y lo que definen como "eliminación de trabas para ganar competitividad".

De hecho, la patronal ha exigido al Gobierno que aplique las reformas dictadas por la Unión Europea que iban en esa dirección. Según la estimación de la CEOE, "de las 150 Recomendaciones Específicas formuladas por las autoridades europeas, aproximadamente sólo una cuarta parte se han aplicado de forma satisfactoria". Rosell ha calificado esa situación como "algo difícilmente admisible y asumible".

"Estamos en un momento crucial y todavía somos vulnerables. El proceso de reformas debe continuar para mejorar los fundamentos de nuestra economía, ganar eficiencia en los mercados de bienes, servicios y factores productivos y avanzar en la apertura exterior de la economía española", ha advertido Joan Rosell.

Las peticiones de la CEOE

Tras los aplausos a la reforma laboral, la CEOE se prepara para una nueva ronda de lo que define como "flexibilidad interna". Para ello, la patronal pide abiertamente: 

  • Una rebaja en las cotizaciones sociales de las empresas a la Seguridad Social, algo que Hacienda ya ha adelantado que concederá a los empresarios a través de un proceso de "devaluación fiscal" (rebajar contribuciones empresariales a cambio de subir impuestos indirectos para no mermar la recaudación). El Ejecutivo admite rebajar los costes a la Seguridad Social pero afirma que no subirá los impuestos indirectos "porque ya lo ha hecho", en palabras de Cristóbal Montoro. 
  • Una flexilibilización de las nóminas para fijar "salarios variables, por difícil que eso sea", ha concluido Rosell. Por ello, la CEOE pide "aumentar la adaptabilidad de los salarios potenciando la parte variable de los mismos, un elemento fundamental para la contratación". 

Ante esas demandas, la Junta de la CEOE ha pedido un pacto de Estado que vaya más allá de sindicatos y empresarios. "Queremos aunar todas estas actuaciones y esfuerzos en la consecución de un pacto social, en el que intervengan, no sólo los sindicatos, sino también el Gobierno, todos los grupos políticos, y que permita la salida definitiva de la crisis aún existente, aunque ya se empiece a vislumbrar su final", concluía Rosell.

CEOE tras los escándalos

Después de que escándalos como el de Díaz-Ferrán, hoy en prisión, o Arturo Fernández, hoy número dos de la patronal, hayan dañado a la CEOE, el presidente de la patronal puso en valor el nuevo "Código Ético y de Buen Gobierno" que los empresarios aprobaron el pasado mes de septiembre.

"La imagen de los empresarios se está deteriorando de forma tremendamente injusta", dice Rosell

Joan Rosell ha defendido que "la imagen de los empresarios se estaba deterioriando muchas veces, por no decir la mayoría, de forma tremendamente injusta" y aseguraba que para que el pacto de Estado contra la crisis que reclamaba funcionara "la voz de los empresarios, tiene que oírse alta y clara".