La Junta de Castilla y León ha aprobado recientemente una inyección de seis millones de euros para Radiotelevisión Castilla y León (RTVCYL), la cadena de José Luis Ulibarri y Antonio Miguel Méndez Pozo, en concepto de subvención directa. Desde 2010, la cadena ha recibido algo más de 200 millones procedentes de las arcas públicas.

El Gobierno autonómico justifica estos desembolsos porque RTVCYL es el único titular de una licencia televisiva en Castilla y León y, por tanto, a ojos de la Junta, cumple las funciones de servicio público a falta de una cadena de titularidad pública.

En concreto, la televisión ha recibido desde 2010 subvenciones anuales que oscilan entre los 18 y los 25 millones. Mientras que en 2010 y 2011 recibió 25 millones cada año, desde 2012 hasta 2018 la cantidad anual percibida fue de 18 millones, según los datos presupuestarios de la junta.

En 2019, la junta volvió a aprobar una subvención de 18 millones y una inyección extra de 27,5 millones por la guerra del IVA que enfrente a los entes autonómicos con Hacienda. El pago de esta última cantidad se reparte en cinco anualidades.

Para este año, la Junta ha decidido que la subvención directa se mantenga en 18 millones de euros y ya ha abonado 6 millones correspondientes al primer cuatrimestre del año, tal y como anunció hace unos días el Ejecutivo autonómico que encabeza Francisco Igea.

Hermanos y 'enemigos'

No hay que olvidar que los dueños de este negocio son dos constructores rivales que explotan de forma conjunta una licencia de televisión autonómica. Sus nombres han estado salpicados durante su carrera por sonados casos de corrupción. En el caso de Ulibarri, los jueces determinarán en los próximos tiempos su implicación en Enredadera, después de ser relacionado con Gürtel.

Méndez Pozo fue el primer constructor encarcelado por corrupción política en España como consecuencia de su implicación en el 'caso de la Construcción', del Ayuntamiento de Burgos. Su condena a siete años de cárcel la emitió la Audiencia Provincial de Burgos en 1992 y su ingreso en prisión se produjo en 1994, después de que el Gobierno del PSOE se negara a indultarle y el Tribunal Constitucional rechazara su recurso de amparo. La Justicia probó que el entonces alcalde del PP, José María Peña, había prevaricado de forma continuada a la hora de repartir licencias municipales y que el principal beneficiario de sus corruptelas fue Méndez Pozo, conocido ya entonces por su influencia entre los populares burgaleses.

Su estancia en la cárcel fue mucho más corta de lo esperado y a los nueve meses de su ingreso, la Dirección General de Instituciones Penitenciarias le concedió el tercer grado. Sorprendido por la decisión, el portavoz de la Asociación de Promotores de la Construcción burgalesa -denunciante- afirmó entonces: "Habrán estimado que se ha curado ya de la enfermedad de la delincuencia".

Tanto Ulibarri como Méndez Pozo cuentan con productoras audiovisuales que están estrechamente relacionadas con RTVCYL, como reconocen en sus últimos informes de cuentas, depositados en el Registro Mercantil. En 2017, Promecal Audiovisuales S.L. -cuyas cuentas certifica Gregorio Méndez Ordoñez- obtuvo unos ingresos de 7 millones de euros y unos beneficios de 973.000 euros. Su principal cliente -según reconoce- fue la citada televisión privada.

Por su parte, Edigrup Producciones TV S.A., obtuvo una cifra de negocios de 8,1 millones de euros (+3,5%) y unas ganancias de 1,2 millones, que fueron similares a las del ejercicio anterior.

Cabe recordar que el holding empresarial de Méndez Pozo agrupaba en 2014 -según El País62 sociedades, de las que 50 se dedicaban a la construcción y a la promoción inmobiliaria; y 12 a la edición de medios de comunicaciónEntre estos últimos se encuentran Diario de BurgosDiario de ÁvilaDiario PalentinoEl Día de Valladolid y la Agencia ICAL.

Ulibarri (Edigrup), por su parte, controla el centenario Diario de León, así como El Correo de BurgosDiario de Castilla y León y Diario de Valladolid. También 14 emisoras que hasta hace unos años explotaba Punto Radio y ahora funcionan bajo la marca esRadio.