Tanto la nueva generación del Captur como el renovado Tivoli incorporan en sus respectivas gamas estas versiones GLP con etiqueta ECO de la DGT que pueden ser definidas en cierto modo como híbridas al funcionar de forma indistinta tanto con gasolina como con gas licuado, también conocido como Autogas. En el caso del Captur, el sistema para funcionar con GLP y el depósito se produce directamente en fábrica, mientras que en el Tivoli se trata de una modificación que SsangYong realiza a posteriori en un centro especializado aquí en España antes para luego comercializarlo en la red oficial de la marca.

Sus carrocerías son prácticamente idénticas en cuanto a dimensiones, 4,22 metros ambos, que se reflejan en unos interiores con pocas diferencias en cuanto a espacio, aunque sí las hay en lo que a versatilidad se refiere gracias a que el Captur cuenta con regulación longitudinal de la banqueta trasera. Ninguno acoge de buen grado a tres ocupantes detrás por falta de anchura, pero ofrecen muy buena altura al techo y suficiente espacio para las piernas. Pero la modularidad del Captur se impone si valoras poder configurar el interior a distintas necesidades. Porque en condiciones normales el maletero de ambos es muy similar, algo más de 420 litros cada uno, pero el Captur permite al desplazar la banqueta aumentar hasta casi 540 litros.

Una vez ya en marcha, encontramos dos sistemas muy similares en lo funcional, con los depósitos de gas bajo el maletero y la posibilidad de poder seleccionar a voluntad con qué combustible queremos funcionar en todo momento. En el Captur, el propulsor es el pequeño tricilindrico TCE sobrealimentado por turbocompresor de un litro de cilindrada, misma configuración que la del Tivoli, este con una cilindrada ligeramente superior, 1,2 litros, y un rendimiento también más elevado, 128 CV frente a los 100 del SUV de Renault. Una diferencia que se traslada en carretera un paso por delante en términos de prestaciones, con la ventaja añadida de contar con un cambio de seis velocidades, cinco en el Captur.

Mínima economía con GLP

Un mayor dinamismo que puede inclinar la balanza si valoras ese plus prestacional, aunque tampoco lo hace con unas diferencias muy marcadas y, sobre todo, hay que exprimir a fondo la mecánica para lograrlas. Se siente algo más rápido, pero tampoco mucho más. Más igualdad hay en términos de eficiencia, con un coste por kilómetro muy bajo en modo GLP gracias al precio del Autogas, unos 0,70 €/l, que permite que recorrer 100 kilómetros cueste menos de 6 euros.  Una cifra que cuando acabamos los depósitos de gas y pasamos al modo gasolina –ambos lo hacen de forma automática– se acerca ahora a los 10 euros dado el precio actual tan elevado de la gasolina. Consume algo más el Tívoli 1.2 al que medimos a ritmo de 130 km/h sostenido de marcador 7,6 l/100 km frente a los 7,2 l/100 km del Captur TCE.

Pero más que por prestaciones o consumos, las diferencias más acusadas las encontramos en el agrado y refinamiento de conducción. El motor TCe del Captur está en este sentido un paso por delante, no sólo por la mayor suavidad de respuesta, sino también por una caja de cambios de tacto más preciso y agradable. Sus cinco marchas se accionan con mayor suavidad y rapidez que en el Tivoli, en el que el movimiento de la palanca cuenta con recorridos mucho más amplios y, sobre todo, menos precisos, hasta tal punto que, sobre todo en conducción urbana, se resiente el confort de su conducción.

Aunque ambos motores son de tres cilindros, la respuesta del  motor TCe de Renault destaca por un funcionamiento en general más suave que el del 1.2 de SsangYong, que en el proceso de cortar gas y volver a acelerar genera pequeños desajustes en forma de tirones. Es un motor que se siente más cómodo cuando se circula ya a velocidades algo elevadas, resultando por ello satisfactorio de cara a desplazamientos largos por autovías o amplias nacionales en las que resulta más fácil mantener un ritmo estable.

Motores aparte, sus comportamientos dinámicos resultan también muy diferentes. El nuevo Captur ha dado un paso al frente respecto al anterior en precisión en curva, estabilidad y una dirección que transmite mejor tacto en su manejo, todo ello con un rodar también claramente más confortable con una mejor insonorización del interior y un mejor filtrado del ruido de rodadura.

El Tivoli, actualizado recientemente, ha buscado mejorar su comportamiento con ajustes en el chasis y en la suspensión. Aun así, el tacto de la dirección sigue siendo poco preciso y no transmite la confianza a la hora de trazar las curvas del Captur. No son ninguno de ellos los modelos más dinámicos del segmento, pero el Captur resulta más equilibrado. Cuanto más rápido te mueves, más diferencias se sienten frente al Tivoli, al que le falta sobre todo mejorar la precisión de la dirección, porque el trabajo de las suspensiones es ahora mucho mejor y sujetan mejor que antes la carrocería en apoyos en curva.

FICHA TÉCNICA:

Interior muy vistoso en el Captur.

VERSIÓN Captur TCE 100 GLP ZEN; MOTOR Gasolina, 3 cilindros en línea, turbo; CILINDRADA 999 cm3; POTENCIA MÁXIMA 100 CV a 5.000 rpm; PAR MÁXIMO 170 Nm a 2.000 rpm; VELOCIDAD MÁXIMA 173 km/h;  ACELERACIÓN 0-100 KM/H 13,3 s; CONSUMO GASOLINA EN RECORRIDO PRUEBA 7,2 l/100 km; AUTONOMÍA xxx km; DIMENSIONES 4.227 / 1.797 / 1.576 mm; NEUMÁTICOS 215/60 R 17; PESO EN VACÍO 1.316 kg; MALETERO 422-536 l; PRECIO 22.300 €

FICHA TÉCNICA:

Algo más sobrio el interior del Tivoli.

VERSIÓN Tivoli G12 GLP Premium; MOTOR Gasolina, 3 cilindros en línea, turbo; CILINDRADA 1.197 cm3; POTENCIA MÁXIMA 128 CV a 5.000 rpm; PAR MÁXIMO 230 Nm a 1.750 rpm; VELOCIDAD MÁXIMA 181 km/h;  ACELERACIÓN 0-100 KM/H 12,1 s; CONSUMO GASOLINA EN RECORRIDO PRUEBA 7,6 l/100 km; AUTONOMÍA xxx km; DIMENSIONES 4.225 / 1.810 / 1.613 mm; NEUMÁTICOS 205/65 R 16; PESO EN VACÍO 1.294 kg; MALETERO 427 l; PRECIO 22.800 €